• De acuerdo con Expanded Ramblings, Roku tiene alrededor de 41 millones de dispositivos de streaming activos

  • eMarketer señala que, para 2020, espera que sus ingresos por publicidad crezcan en 46 por ciento

  • En cifras de Statista, la empresa tenía ya 29.1 millones de usuarios, solo en EEUU, para inicios de 2019

La batalla por el dominio del streaming es compleja. Para empezar, ya hay muchos jugadores dentro del entorno del Video on Demand (VoD). Están los que podrían considerarse clásicos, al estilo de Netflix, Amazon y Hulu, cada uno en busca de aumentar sus márgenes de ganancia. También están los newcomers, como Apple, Disney, AT&T y NBC, ansiosos por usar sus contenidos más famosos para atraer dinero. Y luego hay algunas propuestas más de nicho.

Es fácil ver por qué todas estas empresas están obsesionadas con la industria del streaming. Para empezar, aquellas compañías que tradicionalmente han estado en la TV convencional tienen que encontrar nuevos ingresos, ante el éxodo de televidentes que expone Variety. A eso hay que sumar que no solo habrá unos mil 238 millones de usuarios para 2023, según Statista. Grand View Research calcula un mercado de 124 mil 570 millones de dólares (mdd) para 2025.

Sin embargo, los líderes del mercado podrían estar perdiendo el foco en su lucha por la dominancia. Por supuesto, las suscripciones e ingresos directos por posibles formatos publicitarios entre programas son valiosos. También es crucial desarrollar buenos contenidos para atraer a nuevos clientes y generar lealtad. Pero también es importante el canal donde los consumidores obtienen su entretenimiento. Y en esta dimensión, hay un gran rival a vencer.

Roku, marca dominante en el mercado de streaming

Un estudio de Tivo, citado por The Drum, apunta que la plataforma más grande de consumo de streaming, al menos en Estados Unidos (EEUU), es Roku. De acuerdo con el estudio, el proveedor de canales digitales y VoD tiene un 21.3 por ciento del segmento del mercado. Solo las televisiones inteligentes, como grupo, la superan con un 27.6 por ciento de la industria. Asimismo, se estimó que casi el 35 por ciento de la gente tiene un dispositivo de streaming.

También se ha consolidado como el dispositivo de mayor crecimiento en la industria. Sus ganancias han logrado aumentar en 20.1 por ciento anual, muy por encima del 11.7 por ciento del segundo lugar, Amazon Fire TV. Otros proveedores de streaming relevantes fueron las consolas de videojuegos, que juntas abarcan el 20.1 por ciento del total. Chromecast, Amazon Fire TV y Apple TV tienen 17.7, 10.8 y 10.3 por ciento de la audiencia, respectivamente.

Quien controle el canal, controla la experiencia

Estas noticias hacen todavía más compleja a la industria del streaming. Para julio pasado, la batalla entre los líderes del mercado ya se había cobrado a su primera víctima. Asimismo, en marzo se estimaba que, aunque el número de usuarios seguiría en constante aumento hasta 2023, la expansión de la audiencia potencial podría ser demasiado baja. Al menos, para sostener a tantos competidores simultáneos tratando de ganarse la preferencia del público.

Más allá de las complejidades generales de la industria del streaming, vale la pena analizar lo que significa que Roku le saque ventaja a todos sus rivales, en especial Apple y Amazon. Así como las empresas de VoD pueden obtener ingresos por suscripciones y anuncios dentro de la aplicación, también se puede obtener un flujo de dinero desde la plataforma que se usa. A eso hay que sumar el hecho que, al controlar el canal, se controla la experiencia.

Tal vez para Netflix, Hulu, Disney+ u otros servicios que no tienen sus propios dispositivos de transmisión, no sea un cambio muy relevante. Pero sí es un golpe muy fuerte para Amazon y Apple. Si la mayoría del público de streaming consume en Roku, implica que no podrán usar con total efectividad sus dispositivos para dar mayor valor agregado a sus programas. Peor aún, significa negociar con un rival o arriesgarse a que su contenido no llegue a tanta gente.