A través de un comunicado, Telefónica Movistar compartió que iniciará un nuevo servicio de streaming. Con Movistar Play, la compañía española pretende darle a sus clientes en México una combinación de opciones. Además de contenido original y televisión en vivo, también ofrecerá renta de películas y hasta integración con la plataforma de Netflix. Si bien prometen tener una propuesta de valor que los diferencia, la empresa contribuye a la sobresaturación del mercado.

Hace unos días, Deloitte publicó la 13 edición de su Digital media trends survey. En ella se revelaron varias tendencias en el mercado del streaming. Con más de 300 servicios que elegir, parece que los consumidores agradecen la variedad. Al mismo tiempo, el 47 por ciento de los encuestados creen que son demasiadas alternativas. Conforme más empresas se sumen a la tendencia de tener su propia plataforma, la frustración del público podría aumentar.

El problema puntual de la sobresaturación en streaming

La industria del streaming es particular. En teoría económica, cuando la oferta incrementa (y la demanda se mantiene), el precio tiende a bajar. Pero para los consumidores de estos servicios, este principio no necesariamente aplica. De acuerdo con Deloitte, casi la mitad de los usuarios contratan tres plataformas digitales y un plan de televisión de paga simultáneamente. Esto les permite personalizar su experiencia de visualización, pero no está libre de frustraciones.

Para empezar, el tener que elegir entre los cientos de opciones de streaming es una decisión difícil. En este punto, la característica determinante para más de la mitad de las personas es la oferta de contenido original de calidad. Otro tanto busca una experiencia completamente libre de anuncios y poco más de una cuarta parte de la población desea televisión en vivo.

Otro problema de la sobresaturación en el streaming son los requerimientos que deben cumplirse para sobresalir. Kevin Wescott, vicepresidente de Telecomunicaciones, Medios y Entretenimiento de Deloitte lo resumió en un comunicado. “Para retener y crecer su base de suscriptores, las plataformas no solo deben engrosar sus librerías. Necesitan vigilar la calidad, distribución y valor de su contenido. Además de atender las frustraciones de los consumidores”.

Retos generales de la sobresaturación

Las declaraciones de Wescott pueden traducirse a un concepto: mayores costos. Estos gastos se traducen en dos vertientes. De acuerdo con Chron, las compañías en un mercado sobresaturado deben enfrentarse a un menor retorno de inversión en cualquier iniciativa para diferenciarse de la competencia. Al mismo tiempo, como los clientes están más dispersos entre los servicios, hay menor oportunidad de obtener una ganancia. Estos mismos retos los enfrenta el streaming.

¿Cómo se puede crear una oferta sólida bajo estas condiciones? La respuesta es compleja. American Express cree que la clave está en reaccionar al cambio que solicita el público. En cubrir los fallos que otros grandes del mercado todavía no han sabido resolver. Y de acuerdo con Deloitte, los usuarios de streaming tienen dos grandes problemas, fuera de la sobresaturación.

Uno, pierden demasiado tiempo buscando nuevos programas y películas que buscar. De hecho la encuesta revela que las redes sociales, no las plataformas de streaming mismas, son la principal referencia de los usuarios. También les frustra no saber cuándo se retiran o añaden series o títulos favoritos de la librería. Si las personas están dispuestas a pagar por hasta cuatro servicios de contenido audiovisual, probablemente pagarían extra por una opción que aborde estas cuestiones.