• Se denomina minerales raros a un grupo de 17 recursos fundamentales en varias industrias

  • Entre los productos que dependen de ellos, se cuentan aviones militares, electrónicos de consumo y hasta tanques

  • Dentro de mismo EEUU, así como en Australia, también hay depósitos de estos recursos

Oficialmente, Estados Unidos (EEUU) empezará a emplear las armas pesadas. De acuerdo con Reuters, el Pentágono está a punto de involucrarse en la guerra comercial entre su país y China. Específicamente, se espera que la organización busque un suministro estable alterno de minerales raros. La nación asiática amenazó en mayo detener el flujo de los mismos a su rival norteamericana.

Documentos clasificados indican que el Pentágono trabaja con mineros de EEUU para desarrollar minas e instalaciones de procesamiento de este tipo de materiales. Asimismo, se espera que estos agentes revelen qué materiales y recursos necesitan para poner en marcha estos proyectos el próximo 31 de julio. La iniciativa, aunque no promete financiamiento de forma explícita, podría liberar estas facilidades como presupuesto para la defensa nacional.

Continúa escalando el conflicto EEUU-China

No es la primera vez que la administración norteamericana usa la excusa de la defensa nacional en su lucha comercial con China. La misma inclusión de Huawei a la lista negra de EEUU responde a este tipo de temores. Bajo la misma lógica, el gobierno de Donald Trump ha empezado a someter a otras marcas extranjeras y nacionales a cada vez mayor presión.

Y no es que sus adversarios chinos tengan un acercamiento distinto. Cuando amenazaron con incluir a marcas de los EEUU a una lista negra propia, la seguridad nacional fue la excusa perfecta. Otros países, en especial Japón, también adoptaron tácticas similares. La magnitud de los temores trasciende la industria tecnológica, llegando a redes sociales y automotrices.

Involucrar al Pentágono en la guerra comercial, al menos desde el punto de vista de EEUU, es lógico. Los resultados limitados de su estrategia obligan al país a escalar el conflicto para intentar ganar. Pero hay algo que tal vez la administración norteamericana no está considerando. China probablemente igualará la fuerza y magnitud de su acercamiento.

Y así como las marcas asiáticas poco pueden hacer contra el ejército americano, las empresas de EEUU tampoco serían capaces de contrarrestar la voluntad de la capacidad militar china.