• Según cifras de Statista, el Producto Interno Bruto de África creció en 342 por ciento en solo 14 años

  • De acuerdo con el Banco Mundial, uno de los mayores retos de la región es la incertidumbre política y regulatoria

  • Las Naciones Unidas apuntan que, a lo largo de todas las regiones del continente, el sector Servicios es el más valioso

La guerra comercial de Donald Trump rápidamente ha tenido consecuencias. Tanto China como Estados Unidos (EEUU) han perdido tanto poder económico como liderazgo global. Y en el conflicto, han dejado una ola de afectados. Marcas americanas y asiáticas, dentro y fuera de los países en conflicto, han tenido que soportar el resultado de las tensiones. Incluso Europa quedó en medio de los golpes. Pero en África, el panorama es radicalmente distinto.

Según AP, el continente está a punto de dar banderazo de salida a una zona de libre comercio. En la Cumbre de África, en República del Níger, varios líderes de estado del bloque ratificaron los planes para reducir restricciones de negocio entre sus países. Con la participación de Nigeria, la 25va nación en sumarse al acuerdo y la más próspera económicamente, se dará rienda suelta al plan. Se espera que beneficie a los mil 300 millones de habitantes de la región.

Dicha propuesta se ratificó por 54 de los 55 países en África. Únicamente Eritrea se rehusó a formar parte de la zona de libre comercio regional. Actualmente, las naciones del bloque solo destinan el 16 por ciento de su mercado internacional a relaciones locales. El objetivo sería incrementar significativamente esta cifra. Y, así, potenciar el desarrollo económico de todas las partes. Todavía falta por determinarse dónde estarán los cuarteles generales de la operación.

África, ¿ejemplo de liderazgo internacional?

La decisión de África llega en un punto donde hay extrema polarización en todas las regiones. En Norteamérica, las tensiones son altas tanto por las negociaciones del T-MEC y las políticas migratorias de EEUU. En Europa el proceso para el Brexit, además de hacer más complejo el panorama local, también ha creado enemistades entre los países del grupo. Y en Asia, la guerra comercial ha forzado a varias naciones a demostrar su lealtad hacia China o América.

Así pues, la zona de libre comercio en África es una reconfortante muestra de cooperación y liderazgo regional a escala internacional. No solo están demostrando al resto del mundo que, con diplomacia y raciocinio, se pueden conciliar las diferencias entre países. Además, enseñan que el progreso y desarrollo económico grupal es todavía un objetivo digno de perseguirse. En cuestión de marca-continente, la zona está quedando muy por arriba de sus contrapartes.

Una solución al caos internacional

Más allá de ser una estrategia digna de reconocerse en el plano de reputación de marca-continente, también es un interesante acercamiento a la geopolítica y economía global. Es cierto que cada vez más países muestran abierto antagonismo o frustración hacia otros. Y la tendencia en la gran mayoría de las administraciones es a cerrar las fronteras y aislar la economía. Así que África podría estar desarrollando una gran ventaja para el futuro.

En conjunto, todos los países de África comandan una economía de 3.4 billones de dólares. Pero actualmente, más de la mitad de esta riqueza se distribuye con sus socios en el bloque europeo. Si estos recursos se conservan en el continente, podrían potenciar su crecimiento económico. Y si las enemistades en Europa, Asia y América continúan y se multiplican, podrían comandar un frente unido de progreso mientras el resto del mundo se aísla.

Ni siquiera es una solución innovadora. Este mismo concepto de cooperación por el bien de todos impera en la gran mayoría de las otras zonas de libre comercio del mundo. Y también es cierto que África aún debe resolver retos internos de logística y violencia para realmente realizar el potencial de su propuesta. Pero considerando el contexto del resto del mundo, no sería extraño que la región pudiera surgir como un nuevo líder global dentro de unos años.