Durante los últimos días, Huawei se convirtió en una de las marcas más mencionadas a lo largo y ancho del planeta ante las afectaciones que la marca ha sufrido por la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Lo cierto es que, por irónico que parezca, la más afectada podría ser Apple.

A principios de esta semana, Google anunció que suspendería los negocios que tenía con Huawei, decisión que, entre otras cosas, dejaría a los dispositivos de la marca china sin la posibilidad de operar con Android.

A la decisión de Google, se sumaron las posturas de otras marcas como Intel o Qualcomm, mismas que decidieron suspender el suministro de componentes a Huawei, luego de que el gobierno de Donald Trump incluyera a dicha empresa en la lista negra de personas o compañías que representan una amenaza para la seguridad nacional de la Unión Americana.

Apple: afectaciones colaterales

Si bien Huawei ha vivido una de sus peores semanas de toda su historia, lo cierto es que la firma propietaria del Mate20 podría no ser la más afectada.

Apple parece ser la firma que tiene mucho por perder, debido a la dependencia que tiene la fabricación del iPhone de muchos proveedores orientales.

Una de las respuestas que se espera después del veto a Huawei, es que el gobierno chino haga lo propio con el iPhone, movimiento que haría aún más crítica la crisis que el smartphone de Apple vive ya en estos momentos.

De manera periódica, la compañía fundada por Steve Jobs publica un listado en el que se enumeran a los más de 200 proveedores con los que trabaja en más de 43 países.

Una mirada rápida a este documento, permite entender la dependencia que la cadena de producción de Apple tiene de muchas fábricas chinas y taiwanesas.

Si bien no se mencionan cuáles de estas compañías están involucradas directamente con la fabricación del iPhone, ni tampoco qué componentes específicos aportan, lo cierto es que si China impusiera una medida similar a la que Estados Unidos adoptó frente a Huawei, Apple se vería severamente afectado.

Las chinas que aportan a Apple

Y es que algunas de las firmas que aparecen en el listado ya son bien conocidas. Por ejemplo, se sabe que Sunwoda Electronic, con sede en Shenzhen, proporciona las baterías del iPhone, mientas que BYD Electronic, una spin off del fabricante de coches chino BYD, entrega piezas para la fabricación de dicho móvil.

A estas se suman otras empresas como AAC Technologies (fabricante de receptores, módulos de altavoz miniaturizados, micrófonos), Cathay Tat Ming Precision Metal Products (producción de metales), Chengdu Homin Technology (piezas de contacto de la batería, elemento de protección) o China Circuit Technology (circuitería).

Si Pekín siguiera el camino de las restricciones, nuevamente la relación de Apple con algunos de sus proveedores se vería afectada.

Aunque los chips de la serie ‘A’ los diseña Apple, los produce TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo cuyas fábricas se encuentran en China y Taiwán.

El ensamble del iPhone corre a cargo de Foxconn, al mismo tiempo que la marca norteamericana también tiene acuerdos con Pegatron (que produce principalmente electrónica de consumo, computación y comunicación).

Apple ¿la que más pierde?

El listado anterior, deja en claro que el más afectado de esta discusión comercial podría ser Apple, proyección que ya vio los primeros síntomas de una enfermedad que podría ser grave.

Como consecuencia de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, la compañía de la manzana perdió 52 mil 710 millones de dólares en la Bolsa, lo que significó una caída de 05.81 por ciento, según datos entregados por Reuters.

La noticia es especialmente importante para el negocio de la empresa fundada por Steve Jobs toda vez que, hasta marzo pasado, China se ubicaba como el tercer mercado más importante en términos de ingresos.

Aún cuando los ingresos provenientes del mercado asiático han venido a la baja (el año pasado representaron al pasar de 21.30 por ciento al 17.61 por ciento entre marzo de 2018 y 2019, lo cierto es que la actividad de la firma en aquel país aun supone 10 mil 218 millones de dólares para el negocio de Apple.

El panorama complejo al que se podría enfrentar Apple es especialmente retador cuando se lee desde lo que China representa para el iPhone.

De imponerse medidas similares a las que enfrenta Huawei en China, el iPhone se vería obligado a incrementar sus costos ante las dificultades de obtener materiales para su fabricación.

Este incremento seria absorbido por el consumidor, quien debería de pagar más por tener un dispositivo móvil de la firma.

Un precio más alto sumado a los índices de percepción a la baja en términos de innovación, sumarían para que las ventas del iPhone sufran una caída mayor a la que ya padecen desde ahora.

A decir del reporte financiero entregado por la empresa, entre octubre y diciembre del año pasado, los ingresos generados por el smartphone de la compañía cayeron un 15 por ciento -unos 66 millones de dispositivos- en comparación con el mismo periodo de 2017.