• De acuerdo con la marca, la campaña busca celebrar a las personas que toman riesgos

  • AdAge apunta que la agencia Venables Bell & Partners es responsable de esta activación

  • Reebok también ha trabajado con artistas como Gigi Hadid, Ariana Grande y Gal Gadot en otras ocasiones

Para resaltar, se tiene que hacer las cosas completamente diferentes. Parece que éste fue el principio detrás de la más reciente campaña de Reebok. El comercial no solo cuenta con el talento de la popular cantante Cardi B. Asimismo, emplea escenas que no solo juegan con lo ridículo. Incluso, se podría decir que cruzan al terreno de lo curiosamente grotesco.

La campaña arranca con Cardi B en un salón de belleza. Entonces, una mujer le señala con la mirada que sus tenis están desamarrados. Sus uñas comienzan a crecer y contorsionarse. Como si fueran tentáculos, empiezan a atar por sí solas los tenis de la cantante, ante las miradas relativamente tranquilas (y hasta emocionadas) del resto de los clientes. Cuando por fin regresan a su tamaño normal, se limita a decir “nailed it” y continuar su conversación.

Una campaña basada en lo inesperado

Este video es parte de un esfuerzo más amplio de Reebok para atraer a las generaciones más jóvenes. La campaña Sport the Unexpected se lanzó a inicios de año y, hasta el momento, consiste de una serie de tres videos incluyendo el de Cardi B. Así como éste último, todos tienen una trama y visuales inquietantes. Pero no es la única marca que tiene una apuesta comercial similar.

Snickers lanzó en julio una perturbadora campaña para promocionar su nueva marca de helados. China Airlines, en uno de sus comerciales más recientes, también va claramente en contra de la tendencia de la industria turística. Incluso productos y personajes con una reputación bien construida, como Barbie y Arnold Schwarzenegger, están apostando por conceptos radicalmente distintos.

Pero el acercamiento más abstracto de la campaña de Reebok es notable. Sus comerciales no son una lucha contra los clichés de la industria. Tampoco buscan aprovecharse de la comedia o las emociones para potenciar su mensaje. Parece que solo buscan generar ruido alrededor de su marca a través de puro impacto. Y si bien la estrategia se aleja demasiado de lo convencional, podría ser justo lo necesario para capturar la elusiva atención del público joven.