• Se espera que estas medidas de Google ayuden a conseguir un “distanciamiento social” que detenga al coronavirus

  • Este concepto se refiere a la separación física de las personas para evitar que un patógeno continúe su transmisión

  • Aunque a los pacientes con COVID-19 se les puede ayudar a superar la enfermedad, no hay ni tratamientos ni vacunas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente hace unas horas que el brote por el COVID-19, mejor conocido como coronavirus, ya había alcanzado estado de pandemia. No se trata de una declaración que se pueda ignorar. De hecho, implica que los gobiernos y las empresas deberán empezar a tomar las decisiones más difíciles para evitar que la situación escale todavía más. Por supuesto, aparte significa que empezarán las repercusiones globales.

Será la principal subsidiaria de Alphabet la que inaugure este oscuro panorama. Google, tras declararse la pandemia por coronavirus, ya estaría en riesgo de ver su operación en múltiples mercados clave al borde de la paralización Y es que, de acuerdo con The Verge, el mismo CEO de la compañía, Sundar Pichai, acaba de mandar a todos los colaboradores de la tecnológica que empiecen a trabajar de su casa. La orden aplicará para personal en tres mercados clave.

Específicamente, se espera que los empleados en Europa, Medio Oriente y hasta África estén trabajando desde sus casas para evitar contagios por coronavirus. Estas tres regiones se unen a América del Norte en la orden de no abandonar sus hogares al menos hasta el próximo 10 de abril. Por supuesto, no todas las operaciones se realizarán de forma remota. El personal que deba estar presente físicamente para llevar a cabo sus tareas aún deberá ir a las oficinas.

¿Podrían detenerse operaciones por el coronavirus?

Junto con Google, muchas otras compañías ya están llevando a cabo trabajo remoto. Hace unos días que Facebook anunció que cerraría sus oficinas corporativas, para evitar que los colaboradores se enfermaran de coronavirus. Dentro y fuera de China, múltiples agencias de marketing y publicidad (entre ellas firmas de Dentsu, Publicis y Omnicom) tuvieron que recurrir al home office. Esto llevó al inesperado beneficio de compañías como la tecnológica Tencent.


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Hay que sentarse a analizar con cuidado el caso de Google. No hay duda que el trabajo desde casa no es igual que las labores que se realizan físicamente. Pero también hay una diferencia muy importante entre trasladar parte de la operación a métodos remotos y tener afectaciones en la estructura corporativa. En este sentido, ¿sería prudente decir que la marca subsidiaria de Alphabet está al bordo de una crisis por el coronavirus? De inicio, la respuesta es solo un no.

Google tiene la fortuna de estar en una industria donde el trabajo no necesariamente se debe de realizar presencialmente. Así que tendría que haber una verdadera emergencia de salud por el coronavirus para que sus operaciones se vean afectadas significativamente. Además, estas precauciones que está tomando ahora podrían ayudar a no tener que tomar medidas mucho más severas a futuro. Sin embargo, y es lo aterrador, queda abierta la puerta para el futuro.

Medidas más estrictas

Hasta ahora, el coronavirus no ha ocasionado reales estragos en el mundo. Cierto, algunos productos como gel desinfectante y (de forma inexplicable) papel de baño han empezado a agotarse por las compras de pánico. Algunas compañías se han visto forzadas a llamar a la “cuarentena” de ciertas locaciones, para proteger a sus colaboradores. Incluso se está ya considerando prohibir el uso de ciertos servicios y plataformas para limitar los contagios.

Sin embargo, con la determinación oficial de pandemia, las cosas pueden empezar a ponerse mucho peor. En el pasado, los gobiernos solían pasar leyes para limitar acciones y productos que se veían como riesgosos. Según 2ST, se espera el cierre masivo de espacios de trabajo e instituciones educativas, tal y como se vio en China durante las primeras semanas del brote. Y según la CDC, el coronavirus incluso podría causar protocolos para desinfectar los espacios.