• La nueva regulación de Facebook también prohibirá los anuncios que expresen disgusto ante los grupos migrantes

  • Buena parte de estas medidas se presentan en el marco de la inminente elección presidencial de EEUU

  • Según Zuckerberg, su red social “quiere darle a la gente una voz, en especial aquellas que antes no la tenían

Si bien el tema de la discriminación tomó nueva vida gracias al asesinato de George Floyd en Estados Unidos (EEUU), ha sido un problema constante para las redes sociales. Retos como el discurso de odio, ataques contra la comunidad LGBT+ y menosprecio a mujeres son solo una muestra mínima de las problemáticas con las que estos sitios han lidiado. Y no hay empresa a la que se le haya puesto tanta presión como a Facebook, aún la líder en cuestión de ingresos.

La compañía de Mark Zuckerberg ya enfrenta un boicot de múltiples anunciantes, que exigen a la plataforma controlar el discurso de odio en la plataforma. A eso se deben contar tanto a los usuarios como a los colaboradores que han pedido cambios fundamentales. Según The Verge, parece que Facebook por fin hizo caso. En una publicación realizada por el mismo CEO de la red social, se reveló una nueva política con la meta de eliminar la discriminación en su sitio.

Con esta nueva regla, se prohibirán de forma explícita los posts que fomenten la división o la discriminación. A partir de ahora, los mensajes que sugieran que un grupo presenta algún riesgo a la seguridad física, la salud o la supervivencia de otros, será eliminado. Esto aplica tanto en temas raciales, como religiosos, de nacionalidad, orientación sexual, género o estado de inmigración. Pero hay un detalle crucial: Facebook solo la usará en publicaciones pagadas.

Una iniciativa decididamente a medias

Junto con Facebook, muchas empresas han tratado de responder a la discriminación que hay dentro de sus organizaciones. Un grupo de consumidores pidió la cancelación de Animaniacs por ciertos comentarios racistas y misóginos. Walmart ha tenido que retirar algunos productos de sus estanterías por su representación de la comunidad afro-descendiente. Y mientras que PepsiCo retiró a Aunt Jemima, tanto Unilever y J&J buscarán reformular sus líneas de belleza.


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Pero hay que volver al caso de Facebook. Por un lado, se trata de un avance importante para la plataforma de Mark Zuckerberg. Desde hace mucho tiempo, especialmente desde la pasada elección de Estados Unidos (EEUU), se le ha pedido tomar un papel más activo para censurar el discurso de sus anunciantes. Y una y otra vez, en especial en el caso de agentes políticos, se ha negado. Así que esta decisión en contra de la discriminación implica un cambio positivo.

Tal vez eso es lo que lo hace todavía más decepcionante que únicamente aplique para sus anunciantes. Es claro que la única intención de Facebook es evadir las críticas señalando que solo defiende la libertad de expresión. Y al tiempo, eliminar el hecho que está haciendo dinero con la división y la inacción ante la discriminación. Cierto, todos los cambios en la dirección correcta son positivos. Pero las acciones de Zuckerberg aún son fundamentalmente erróneas.

El problema de Facebook y el resto de la industria

Como ya se dijo, el tema de la discriminación ha probado ser particularmente complejo para las redes sociales. Al igual que Facebook, a TikTok se le ha acusado de preservar actitudes discriminatorias contra ciertos segmentos de la población. Frecuentemente plataformas como Twitter se vuelven hervideros de odio, que ciertas marcas intentan contrarrestar como pueden. Son pocos los agentes que se han atrevido a tomar una postura firme, e incluso éstos fallan.

Si bien varios expertos están de acuerdo que Facebook y compañía deben hacer más contra la discriminación y el odio, reconocen que no es una tarea sencilla. Las Naciones Unidas están de acuerdo que no solo es cuestión de las redes sociales, sino también de las autoridades. Por su lado, Minority Rights cree que debe existir un discurso constante que busque contrarrestar los efectos de la conversación negativa en línea. Algo en lo que deben participar los usuarios.

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