La confrontación contra las redes sociales y, en particular con Twitter, por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump parece abierta y directa.

Durante la mañana de este viernes, el mandatario publicó un tweet en el que amaga con hacer una intervención violenta en Minnesota, en respuesta a las manifestaciones y disturbios civiles en Minneapolis que estallaron a raíz del asesinato de George Floyd, un afroamericano que murió bajo custodia de la policía de esa ciudad.

Estos matones están deshonrando la memoria de George Floyd y no dejaré que eso suceda. Acabo de hablar con el gobernador Tim Walz y le he dicho que los militares están con él todo el tiempo. Cuando empieza el saqueo, empieza el tiroteo“, sentenció Trump.

En respuesta, Twitter notificó que colocó un aviso de ‘interés público’ sobre el mensaje publicado por el presidente estadounidense, debido a que “viola sus políticas respecto a la glorificación de la violencia basada en el contexto histórico de la última línea, su conexión con la violencia y el riesgo de que pueda inspirar acciones similares en la actualidad”.

Una confrontación abierta

La advertencia de Twitter se suscita luego de que el jueves se diera un encuentro rápido entre la red social y el gobierno estadounidense.

Esto debido a que etiquetó como “sin fundamento” un tweet de Donald Trump en el que afirmaba que las papeletas de votación por correo no eran confiables en absoluto, refiriéndose al caso del estado de California.

El hecho provocó una dura respuesta por parte de Washington e incluso derivó en la divergencia de opiniones entre Mark Zuckerberg, CEO de Facebook y Jack Dorsey, CEO de Twitter sobre las facultades que deben tener las plataformas respecto a temas políticos.

Aunado a ello, la respuesta por parte del gobierno estadounidense fue una orden ejecutiva firmada por Trump cuyo principal objetivo es quitar inmunidad a redes sociales y evitar la censura a usuarios. En ella se estable hacer hacer cambios a la sección 230 de la ley federal conocida como Communications Decency Act (CDA), la cual exenta a las plataformas digitales de responsabilidad legal por el contenido publicado por los usuarios, entre otras cosas, según detallan desde CNet.

Esto es precisamente lo que replicó Trump al responder la acción de Twitter pues acusó a la red social de sólo atacar a las posturas o figuras afines al Partido Republicano y no aplicar los mismos criterios a temas relacionados con China y a publicaciones de o afines a los demócratas.

Twitter no está haciendo nada sobre todas las mentiras y propaganda de China o del Partido Demócrata de Izquierda Radical. Han apuntado a republicanos, conservadores y al presidente de los Estados Unidos. La Sección 230 debería ser revocada por el Congreso. ¡Hasta entonces, será regulado!”, sentenció.

La situación podría derivar en nuevos criterios de regulación y de atribuciones de lo que pueden hacer o no las plataformas como Twitter, Facebook, o Google y YouTube. La raíz es política, pero puede replicar en términos de negocio, en particular, en términos publicitarios pues muchos de este tipo de contenidos (político, racial, de odio, consagratorio) comenzó a ser regulado para evitar que, por un lado, los anunciantes sean relacionados con ciertas posturas ideológicas y, por el otro, ofrecer un ambiente más seguro y libre de violencia a los usuarios. No obstante, esto podría cambiar nuevamente.

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