• El cambio de YouTube, así como el de Netflix en su momento, aplicará por ahora solo en Europa y otras regiones clave

  • Por otro lado, Amazon Prime Video planea empezar a reducir la velocidad de carga de su streaming en todo el mundo

  • Mientras que en China el coronavirus está reduciendo su impacto, en el resto del mundo se están acelerando los casos

La pandemia del coronavirus, sin tratamiento ni vacuna, ha recurrido a una sola medida para no colapsar el sistema de salud: el distanciamiento social. Son cada vez más los países que están recomendando, incluso obligando, a la población a permanecer en sus casas y no salir a menos que sea absolutamente necesario. Lo anterior implica no solo que muchos negocios se enfrentan a una situación aterradora, económicamente. Además hay un mayor uso de internet.

Esto es especialmente cierto en lo que se refiere al consumo de contenido digital, en especial de streaming de Video-On-Demand (VoD). Tal es el uso del ancho de banda, que ayer Netflix anunció que iba a poner un límite en la calidad de sus videos para evitar saturar la red por el coronavirus. Pero ya no es el único servicio del mercado que está planeando esta medida. De acuerdo con The Verge, también Amazon y YouTube sumarían sus servicios a esta iniciativa.

YouTube fue la primera compañía en anunciar el cambio. A través de un comunicado, el sitio de videos anunció que habilitaría la definición estándar en todos sus contenidos por default. Después fue Amazon la que anunció medidas similares para el coronavirus en su plataforma de Prime Video. Se espera que la velocidad de descarga se reduzca de forma significativa. A la vez, algunos proveedores de internet señalaron estar listos para enfrentar la mayor demanda.

Una montaña de efectos secundarios por el coronavirus

Si bien se trata principalmente de una crisis de salud, los peores efectos de la pandemia son claramente en el entorno económica. El estado de California, por sí mismo una de las regiones que más riqueza produce en todo el mundo, se declaró en cuarentena hace unas horas. Varias automotrices han decidido cerrar sus plantas a lo largo de todas las Américas. Por supuesto, con la paranoia ante el coronavirus, hoteles y aerolíneas están en una crisis bastante profunda.


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Aunque cada una de las desgracias tiene su respectivo nivel de gravedad, el posible colapso del internet sería particularmente grave para las regiones o países afectados. Cabe destacar que, con el coronavirus, muchas compañías en la economía están recurriendo al home office para mantener sus operaciones sin incrementar el nivel de riesgo. Esto significa que es crucial para que sus negocios sigan operando que la conexión a la web se mantenga sólida y estable.

Durante los próximos meses, muchos negocios y empresas van a verse duramente afectados por la pandemia del coronavirus. En el sector retail, así como manufactura, transporte y hasta logística, una buena parte de las operaciones se van a detener, provocando el potencial cierre de varias compañías. Si colapsa el internet, también las marcas que han logrado mantenerse a flote podrían desmoronarse. Y es entonces cuando podríamos tener una catástrofe irreversible.

Los efectos económicos de la pandemia

Ya desde el inicio del brote del coronavirus, muchos expertos temían que la enfermedad fuera a destrozar por completo las finanzas globales. Hace un mes, se decía que podía echar por tierra buena parte de los esfuerzos de recuperación económica. Analistas como Goldman Sachs y Citibank apuntaron que, en Latinoamérica, no todos los países podrían navegar con gracia la pandemia. Y las finanzas de muchos están desmoronándose, sin esperanza a la vista.

Conforme el coronavirus sigue avanzando, también las estimaciones sobre su efecto en la economía. De acuerdo con NPR, solo en Estados Unidos (EEUU) se reducirá sustancialmente el consumo del público, lo que resultará en una desaceleración importante. MPRNEWS apunta que, aunque todo el mundo sufrirá, serán los pequeños emprendedores y trabajadores los que saldrán peor parados. Y de acuerdo con CNBC, los estimados de crecimiento siguen a la baja.