• De acuerdo con Daily Beast, hoy en día ya una tercera parte de la población en la Generación Z conoce a alguien transgénero

  • Según Houston Chronicle, la población no conforme con el género binario data al menos del siglo XVIII

  • En promedio, el 41 por ciento de esta población ha intentado suicidarse, frente al 1.6 por ciento del promedio

La inclusión de género ha sido una lucha en la que varias compañías han decidido colocarse como líderes del cambio. En junio, en apoyo a la diversidad sexual, varias empresas del país corrieron campañas para reconocer a otros segmentos de la población. Entre ellas, Procter & Gamble (P&G) y Aeroméxico. Durante el #ComingOutDay, hace unos días, se reveló también que empresas estaban más pendientes de estos temas, como Facebook, Cinépolis y Nike.

No se trata solo de una cuestión que las marcas apoyen por buena publicidad. La diversidad e inclusión de género es un tópico que debe discutirse y analizarse a profundidad. Para 2018, de acuerdo con CNN, el número de jóvenes que no se identificaban como hombres o mujeres casi se triplicó frente a 2017. A eso se le debe sumar que, en cifras de Pink News, hasta el tres por ciento de la población, solo en Estados Unidos (EEUU), pertenece a este grupo específico.

Lo anterior es importante porque varios estudios han demostrado que esta población suele tener mayores problemas de salud, física y mental, que el promedio de la gente. Buena parte de esta problemática surge por la discriminación que todavía prevalece en contra de quienes no se identifican con el modelo de género binario. Así pues, que las marcas traten de defender a esta población resulta crucial. En especial cuando son cambios menores, pero significativos.

P&G implementa una medida de inclusión de género

En este contexto, uno de los conglomerados más grandes de bienes de consumo en el mundo ha sumado a otra de sus marcas a esta lucha. De acuerdo con el New York Times, P&G dijo que eliminará el Símbolo de Venus, frecuentemente asociado solo al género femenino, de ciertos productos de su marca Always. Esto, en respuesta a algunas peticiones y sugerencias de consumidores que menstrúan, pero no se identifican con el grupo que engloba éste ícono.

A través de un comunicado, la compañía aseguró que “por 35 años hemos empoderado a niñas y mujeres, y continuaremos haciéndolo. Pero también estamos comprometidos con la diversidad y la inclusión de género. Estamos en un viaje continuo para entender a todos los consumidores”. El cambio fue muy comentado en redes, según el NYTimes. Aunque algunos aplaudieron la iniciativa, otros se mostraron en contra de la ideología detrás del cambio.

¿Es posible ir demasiado lejos en la inclusión de género?

No solo Always implementó cambios a sus productos para apoyar al grupo de la población que no se identifican con el modelo binario del género. Fairy, también de P&G, cambió su nombre a Fair durante el Pride Month para fomentar el diálogo sobre temas LGBT+. En mayo, Nike lanzó una colección neutra que no resonó con el público. Por su parte, Victoria’s Secret, para enmendar errores pasados, contrató a su primer modelo de lencería trans en agosto.

Más allá de la iniciativa de P&G, ¿es posible que las marcas esté yendo demasiado lejos en sus cambios en pro de la inclusión de género? Ciertamente ése es el argumento de una buena parte de la población, siempre que instituciones o compañías realizan cambios a su lenguaje o productos. Parte de la gente cree que la evolución es innecesaria y quita fuerza a la verdadera lucha por la aceptación de estos individuos. Otros solo señalan que son medidas dementes.

Pero la verdad es que estos cambios, aunque simbólicos, son cruciales para la aceptación de las personas que no se adaptan al esquema de género binario. Todos los individuos deberían sentirse identificados en los mensajes, ya sean comerciales o culturales, que reciben y están supuestamente diseñados para ellos. Si se necesitan cambiar los esquemas de lenguaje y negocio para que suceda, es un cambio menor para asegurar el bienestar de todo el mundo.