Desde hace un par de años, el género se ha convertido en un tema vital para las marcas. Borrar las líneas al respecto se ha convertido en una prioridad y aunque Nike ha intentado abrirse a esta nueva tendencia.

El afán por convertirse en agentes de equilibrio en temas de género, ha desatado entre las marcas  un sin número de apuestas y ejecuciones en donde los discursos pro mujer así como aquellos que apelan por la neutralidad.

De hecho, algunos estudios apuntaban durante 2017, que la lectura del género desde una esfera neutral sería el siguiente gran aspecto que la mercadotecnia y las empresas deberían de abordar.

Igualdad de género

En este sentido, estimaciones entregadas por Havas Media a nivel mundial, indican que 5 de cada 10 mujeres así como 4 de cada 10 hombres resienten de la forma en que las mujeres se representan en la publicidad, mientras que para ambos géneros esta percepción alcanza un 31 por ciento cuando de la imagen masculina hablamos.

Más relevados es reconocer que el 48 por ciento de las mujeres y el 44 por ciento de los hombres considera que los comerciales de televisión muestran demasiados estereotipos de género anticuados.

De hecho, el 61 por ciento de las mujeres y el 46 por ciento de los hombres creen que los niños deben ser educados en género neutral para evitar rígidas restricciones de género.

Nike y su criticada apuesta

Aunque esto queda claro, lo cierto es que abordar el tema con éxito es complicado incluso para las marcas más sólidas en el mercado y, para muestra, basta con poner sobre la mesa el problema que Nike enfrenta ahora mismo.

En un intento por responder a esta tendencia, la marca lanzó una colección Género Neutro, misma que aunque buscaba hablar a todos los públicos sin tener en cuenta factores como el género, se ha transformado en una avalancha de críticas que no han dejado bien parada a la firma deportiva.

La línea en cuestión, disponible en el sitio web de la compañía, a pesar de mostrar una serie de prendas unisex, mantiene los indicativos de género que comúnmente se leen en los catálogos y portafolios de las marcas de moda. La incongruencia es el principal reclamo de los consumidores.

A esto se han sumado criticas por la apariencia de los modelos, el diseño de la ropa y los precios de cada prenda.

Mayor exigencia en segmentación

La gran lección ante el hecho es que, contrario a lo que podría pensarse, la exigencia neutralidad en los discursos publicitarios y comerciales, demandan a tanto a equipos estratégicos como a marcas adaptarse y adoptar modelos de segmentación mucho más profundos, que les permitan entender a sus audiencias desde aristas más profundas que lo evidente.

Sumarse a la tendencia de género neutral no debe ser visto como una camino para hablarle a todos los públicos.

El fenómeno demanda estudiar, entender y atender los estilos de vida y necesidades que la actual conformación social trae consigo. Es más complejo de lo que se piensa.

Los consumidores deberán ser comprendidos desde el contenido de su carácter, en lugar desde la composición de sus cromosomas, terreno en el que las marcas aún tiene mucho camino por recorrer.