• Tanto Uber como Didi tienen inversiones de la gigante japonesa Softbank

  • Se estima que ambas empresas de taxis compartidos son las más grandes de México

  • Las dos también están apostando fuerte a proyectos de conducción autónoma

Sería ingenuo decir que la industria de los taxis compartidos no está repleta de problemas en todo el mundo. En primer lugar, en varios países las organizaciones sindicales tradicionales de transportistas están alzándose en su contra, clamando competencia desigual. Por otro lado, el modelo de negocio de los agentes más importantes ha probado ser insostenible en términos económicos. Por supuesto, también tienen problemas como tráfico y peleas con empleados.

A pesar de estos retos, se trata de una industria particularmente atractiva. De acuerdo con Grand View Research, este mercado estaba valuado en 34 mil 450 millones de dólares (mdd) para 2018. Según VentureBeat, el atractivo de estos ingresos está fomentando la creación de un sinfín de compañías y startups de taxis compartidos en todo el mundo. Según Statista, se espera que este sector siga creciendo a una tasa de más del 11 por ciento anual hasta 2023.

Como sucede en todas las industrias, el mercado de los taxis compartidos tiene zonas donde suele estar mejor posicionado. En el caso específico de Uber, todavía la líder global en este sector, su refugio es América Latina. Y dentro de esta región, su mayor bastión es México. En el país, la empresa ha logrado tener un éxito notable, lo que le permite reducir sus no tan buenos número en otras partes del planeta. Pero hay una empresa que amenaza su dominio.

Didi vs Uber: la guerra de taxis compartidos se definirá en México

Según Reuters, América Latina fue la zona de menor crecimiento para Uber en su último reporte trimestral de resultados. Pero eso no es todo. En México, la compañía de taxis compartidos está librando una intensa batalla con Didi, su rival asiática. Si bien esta pelea es clara en varias partes del continente, es mucho más evidente en la nación azteca. En solo un año, el gigante chino ha capturado el 30 por ciento del mercado en las ciudades donde opera.


Notas relacionadas


Con la introducción de Didi Foods, Uber también enfrenta pérdidas importantes para su unidad Eats. Analistas han señalado que, lo que pase en México, “tendrá repercusiones globales” para la industria de los taxis compartidos. A eso se le tiene que sumar que la compañía de Estados Unidos (EEUU) también ha perdido talento a rivales como Rappi y otras startups. Así pues, el país bien podría ser el escenario del enfrentamiento final entre ambas marcas de taxis.

La relevancia de México en el mercado internacional

No solo es en taxis que México ha ganado una posición privilegiada en el mundo. Dentro del entorno de las telecomunicaciones, el país se ha convertido en una oportunidad que empresas como AT&T no han terminado de saber aprovechar. También en cuestiones como comercio electrónico y pagos digitales, el país se ha convertido en punta de lanza tanto en ideas como implementación. Incluso en retail es un paraíso para marcas que van a la baja en otros lados.

Volviendo a los taxis compartidos, es obvio que México se convierta en un punto de guerra para los taxis compartidos. No solo tiene una población envidiablemente grande, así como una economía que, a pesar de las dificultades, se las arregla para seguir creciendo. También tiene problemas de movilidad y transporte en muchas de sus principales ciudades. A eso se le debe sumar que, gracias a su cercanía a EEUU y Latinoamérica, es un centro de experimentación.

Cabe resaltar que tanto Uber como Did ahora solo están enfrascados en una guerra por dominar por completo cuantos mercados puedan. Ambas empresas de taxis compartidos no han podido generar un modelo de negocio realmente redituable. Así que México podría ser también el campo de experimentación para tratar de hallar una forma viable de generar dinero. Siempre y cuando, claro, no mueran desangradas en pro del dominio absoluto del entorno.