• De acuerdo con Business of Apps, Uber está presente en 600 ciudades de 65 países de todo el mundo

  • Nueva York es la única ciudad, en Estados Unidos, donde sus conductores tienen por ley un salario mínimo

  • En estimaciones de Ridester, la cuota que toma la app de cada viaje supera el 25 por ciento del pago

Entre las compañías de transporte más valiosas del mundo se encuentra Uber. Tanto a escala global como en la industria de economía compartida, su valuación de hasta 91 mil 500 millones de dólares (mdd) hace a la multinacional  un referente del mercado. Y con su Oferta Pública Inicial (IPO), que tendrá lugar este viernes, el poder del negocio solamente puede incrementar. Sin embargo, hay un grupo de personas profundamente informe: los conductores.

De acuerdo con CNN, conductores de Uber realizarán una huelga masiva este miércoles en al menos tres ciudades: Nueva York, Los Ángeles y San Francisco. Su intención es protestar en contra de las precarias condiciones laborales a las que los somete la compañía. Junto con sus compañeros en Lyft, se espera que los individuos se desconecten de la aplicación por al menos dos horas. durante ese tiempo, se hará una manifestación frente a sus oficinas en Long Island.

La información de la huelga fue proporcionada por la Alianza de Trabajadores de Taxis en Nueva York. De acuerdo con la organización, los conductores de Uber tienen tres exigencias específicas. Primero, ingresos suficientes para sobrevivir. Segundo, seguridad de sus plazas de trabajo. Y tercero, mayor regulación en las tarifas que reciben a cambio de sus servicios. Es incierto si la tecnológica atenderá o reconocerá estas demandas durante su IPO el viernes.

Uber y el problema de la economía compartida

No es la primera vez que conductores independientes protestan en contra de las plataformas tecnológicas que los emplean. Durante la IPO de Lyft, sus conductores (acompañados de sus compañeros en Uber) también realizaron varias manifestaciones en Estados Unidos. Acciones similares han sido emprendidas contra Airbnb en Dublín, por su presunto rol en la crisis de hogares en Irlanda. Y hasta la economía compartida como un todo ha recibido fuertes críticas.

Para Uber, la planeada huelga acerca más su situación a la que vivió Lyft en su propia IPO. Su rival local también generó grandes expectativas previo a su lanzamiento en la bolsa. Y, como se espera de Uber, tuvo una notable jornada inaugural. El encanto no solo desapareció menos de una semana después para Lyft. Además, la pequeña plataforma de taxis compartidos se enfrenta a uno de sus retos más duros desde hace medio mes: sus resultados trimestrales.

Además de ser un mal augurio, las huelgas contra Uber estarían revelando un problema más grave en los taxis compartidos, si no es que en la economía compartida. Tanto Lyft como su rival global aún averiguan cómo lograr un negocio económicamente viable. Y dada su inversión en conducción autónoma, es muy probable que sepan que no es posible. Así pues, su mejor forma de sobrevivir hasta inaugurar su innovador servicio, es recortando costos.

Históricamente, la mano de obra es el factor económico más flexible. Es mucho más sencillo (y rápido) despedir gente o reducir salarios que vender equipo, cerrar instalaciones o mejorar procesos. Ahora que las huelgas han protagonizado dos IPOs de economías compartidas, es relevante reflexionar, ¿modelos como el de Uber, Lyft y Airbnb son sustentables a largo plazo? Siendo que, como expresan sus colaboradores, se sostienen de explotación y no parece haber solución en la mira, parecería que no.

Sin embargo, habrá que esperar a la IPO de Uber para confirmar si los inversores comparten esta visión o si tienen una convicción mucho más positiva a futuro de estos negocios.