• Se espera que cada una de las dos organizaciones que Facebook va a apoyar reciba un mdd

  • La idea es que también el instituto periodístico de la misma red social se involucre en el combate a la desinformación

  • Desde antes del coronavirus, la plataforma de Zuckerberg había mostrado su interés a trabajar de cerca con medios de noticias

Desde que comenzó en China, el coronavirus ha tenido un sinfín de consecuencias en todo el mundo. Por ejemplo, provocó el cierre de oficinas, escuelas y plantas de producción, por el miedo a que continuara expandiéndose el patógeno. También ha contribuido al pánico de una buena parte del público, fomentando compras innecesarias y el desabasto de varios bienes. A eso se le debe sumar que por toda la red circula una cantidad descomunal de desinformación.

Sin embargo, algunos agentes ya se están preparando para reducir el impacto de estas fake news. Como parte de su compromiso ante la crisis del coronavirus, de acuerdo con Adweek, Facebook acaba de anunciar que donará un millón de dólares (mdd) a medios locales. Esto, con el objetivo de ayudar a escalar las tareas de fact-checking en torno a los mitos sobre la pandemia que circulan en la web. Esta noticia se dio a conocer a través de su página oficial.

La idea es que este dinero se otorgue a dos organizaciones de medios, el International Fact-Checking Network y el Lenfest Institute for Journalism. La primera dedicará los recursos a traducir sus esfuerzos de fact-checking a varios idiomas, así como la producción de contenido sobre el coronavirus. La segunda le otorgará ayudas de hasta cinco mil dólares a redacciones en Estados Unidos (EEUU) y Canadá para cubrir gastos inesperados provocados por el brote.

Coronavirus y desinformación

Justo la prevalencia de fake news se ha convertido en uno de los peores efectos negativos de la pandemia. En enero, Facebook prometió que tomaría medidas adicionales para evitar que se propagara desinformación sobre el coronavirus en su plataforma. La cervecera Corona ha sufrido en carne propia la prevalencia de mitos sobre esta pandemia. Por supuesto, no faltan personas que desean dar a conocer teorías de la conspiración en torno al origen del patógeno.


Notas relacionadas


La iniciativa de Facebook debería ser positiva tanto en el corto como en el largo plazo. Con un mdd, la International Fact-Checking Network podrá escalar la producción de material en torno al coronavirus. Con un poco de suerte, lo anterior ayudará a poner en perspectiva los miedos irracionales de ciertos sectores de la población. Y por lo tanto, permitirá que más personas mantengan la calma y no contribuyan a colapsar sus respectivos sistemas de salud pública.

Por otro lado, el mdd que se dará al Lenfest Institute for Journalism tendrá efectos a más largo plazo. Los medios de información son un negocio como cualquier otro, a los que el efecto del coronavirus podría limitar sus capacidades para obtener ingresos. Con los apoyos económicos no solo se podrá lidiar mejor con ciertas disrupciones de negocio. Además, les permitirá salir adelante el tiempo suficiente para volver a la normalidad, una vez que se controle la pandemia.

Financiero: El mayor efecto de la pandemia

Que las empresas e instituciones públicas estén dispuestas a poner tanto dinero para combatir los efectos negativos del coronavirus es algo positivo. Y es que la enfermedad costará mucho, en términos financieros. En México, se han empezado a cerrar algunos locales físicos y se cree que cada persona podría invertir hasta 16 mil pesos para sobrevivir al aislamiento. Por su lado, NBCUniversal quiere evitar que sus estrenos fallen en cine, por lo que los lanzará en streaming.

Varios expertos también se han atrevido a calcular el impacto económico del coronavirus. De acuerdo con The Guardian, ya es inevitable el escenario de una severa recesión de una escala global. Según Politico, varias autoridades de gobierno se han rehusado a lanzar estimados, tal vez por miedo a provocar pánico entre el público y las empresas. Por su parte, LiveMint dice que el efecto en mercados, reacciones de gobiernos y de bancos centrales no son positivas.