• “Cuando sobrevivamos el momento más crítico, surgirá un nuevo ejército para dominar el mundo” -Ren Zhengfei

  • Según Statista, Huawei es el segundo distribuidor más grande de smartphones en el mundo, no muy por detrás de Samsung

  • Al mismo tiempo, la compañía tiene un valor de marca de 26 mil 910 millones de dólares

La guerra comercial entre Estados Unidos (EEUU) y China ha afectado a ambas partes, y a todos lo agentes en medio, gravemente. Europa peligra de entrar en un periodo de recesión. Apple teme tanto el aumento de precio de sus dispositivos, que ha tratado de convencer personalmente a Donald Trump de detener el conflicto. Los países involucrados también tienen grandes preocupaciones. Pero ninguna circunstancia se asemeja a la que vive Huawei.

El fundador de Huawei, Ren Zhengfei, advirtió esta mañana a sus colaboradores en una carta que debían innovar o arriesgarse a perder su trabajo. En ese mismo documento, de acuerdo con Reuters, el líder de la empresa también detalló su plan de batalla para sobrevivir a la crisis. Se invertirá en más equipo, con el fin de asegurar la continuidad del suministro. Asimismo, se esperan recortes de personal, particularmente roles redundantes y gerentes ineficientes.

¿Qué tan efectivo es el plan de batalla de Huawei?

Parece que la marca es va en buen camino. Fulcrum Inquiry dice que los ajustes operacionales son los primeros que deben hacerse durante una reestructuración. Por otro lado, Entrepreneur señala que maximizar la eficiencia interna, como lo está haciendo Huawei, es un paso crucial para sobrevivir. McKinsey apunta que también es crucial entender que nadie va a llegar al rescate del negocio más que su misma gente. Tal y como Zhengfei dejó en claro en su carta.

También tiene a su favor que puede inspirarse de varias compañías que han salido con éxito de una crisis. Snapchat completó un proceso de renovación muy efectivo que la llevó a la cima de su industria. Deutsche Bank, aunque todavía está a la mitad de su doloroso camino a la redención, puede servirle a Huawei para retroalimentar sus propias iniciativas. Y por supuesto, casos como el de Uber pueden servirle para saber qué pasos evitar, al menos en marketing.

Así pues, Huawei ya está sonando los tambores de guerra y está completamente decidida a salir victoriosa del hoyo en el que la ha puesto EEUU. Si no logra superar los retos a futuro, el gobierno americano podrá sentirse orgulloso de haber conseguido uno de sus principales objetivos. Pero si la marca china consigue coronarse en sus ambiciones, las autoridades norteamericanas serán las irónicas creadoras de su principal amenaza tecnológica.