• De acuerdo con Statista, Uber registró ingresos de 11 mil 300 millones de dólares a finales de 2018

  • Se calcula que, durante la primera mitad de 2015, la marca de taxis compartidos invirtió 295 millones de dólares en marketing

  • En cifras de Much Needed, la empresa tiene alrededor de 19 mil empleados en todo el mundo

Muchos puntos pueden observarse para estimar la salud de una empresa. Un indicador son los conflictos que pueda tener una marca con las autoridades federales. También la llegada de nuevos competidores es una señal que la competencia será más compleja en una industria. Por supuesto, los esfuerzos de marketing revelan las prioridades y preocupaciones de las marcas. Pero uno de los elementos más importantes es su equipo de directivos.

Uber, tras revelar un pésimo reporte de resultados, está preparando una serie de cambios en su equipo directivo internacional. Según AdAge, la compañía de taxis compartidos contratará a Thomas Ranese como VP de marketing global. El profesional, un veterano con 10 años de experiencia dentro de Google, se encargará de las tareas de mercadotecnia y publicidad junto con otros dos líderes de la marca. Esto, tras la salida de su última CMO a inicios de junio.

¿El marketing es la salvación para las marcas?

La compañía de taxis compartidos no es la única que ha recurrido a un cambio en su equipo de marketing en tiempos de gran incertidumbre. Snapchat, como parte de su reestructuración, contrató su primer CMO a finales de abril. La NBA, para reforzar su estrategia digital, también contrató a una veterana de Twitch hace unas semanas. La salida de directivos también es señal de cambio, positivo o negativo, como sucede con McDonald’s, Netflix y Victoria’s Secret.

A lo largo de los años, el rol de los directivos de marketing ha cambiado radicalmente. Ya no solo, como señala Chron, necesitan dar una visión clara a sus empresas sobre el mercado o las oportunidades para una asociación o expansión de negocio. Según McKinsey, también son responsables de liderar el cambio estructural dentro de las compañías. Asimismo, Deloitte apunta que los CMO deben ayudar a otros líderes C-suite a entender las estrategias de marca.

Justo en este sentido, se puede entender por qué tantas compañías en aprietos parecen estarse apoyando en sus líderes de marketing para tomar la iniciativa en su transformación. Parece que los CMOs y otros ejecutivos de alto nivel en el área poseen las herramientas para ejecutar los cambios positivos que requieren sus negocios. Pero también es crucial entender que, no importa que tan hábil, una sola persona no puede hacer toda la diferencia.