• De acuerdo con Mashable, Huawei reportó ganancias por 107 mil 400 millones de dólares en el transcurso de 2018

  • La compañía se anotó una victoria el domingo cuando una institución de investigación tomó su lado en una controversia

  • Prácticamente la mitad del ingreso de la tecnológica proviene de China, con su segundo mayor mercado en Asia-Pacífico

La guerra comercial entre Estados Unidos (EEUU) y China, como ya es bien sabido, ha golpeado particularmente duro a la tecnológica Huawei. La compañía no solo es el rostro del conflicto dentro de la industria privada. En términos de negocio, la marca también ha sido de los agentes económicamente más afectados por los enfrentamientos. Y es que, mientras sus rivales se benefician de sus tropiezos, también la misma organización va perdiendo liderazgo.

Declaraciones recopiladas por el South China Morning Post indican que la compañía reducirá su venta de smartphones. El presidente de Honor, una de las marcas de Huawei, señaló que no está seguro si su empresa madre superará a Samsung como principal jugador del mercado para 2020. Además Foxconn, un aliado de la tecnológica china en la manufactura de dispositivos, presuntamente detuvo varias de sus líneas de producción para teléfonos inteligentes.

Pero esta no es toda la actividad sospechosa. Reuters además reportó que una compañía china de telecomunicaciones ópticas, Hengtong Optic-Electric, mostró interés en comprar una de las unidades de negocio de su rival tecnológica. Se trata de Huawei Marine Systems, una subsidiaria encargada de la instalación y operación de cables submarinos. La empresa no ha desmentido ni corroborado los rumores alrededor de su intención de concretar la transacción.

¿Cómo se ve afectado el negocio de Huawei con estas operaciones?

No solo a Huawei le afecta la guerra comercial. El viernes pasado, China amenazó con una lista negra de compañías de EEUU que estarían vetadas de operar en el país por cuestiones de seguridad nacional. Y de acuerdo con Standard & Poors, las firmas financieras y de energía norteamericana también se han visto gravemente afectadas por el conflicto económico. Incluso se ha propuesto que Apple sería una perdedora más grande que su rival asiática.

Se puede ver fácilmente por qué estas últimas decisiones de negocio de Huawei no son tan positivas. Una menor producción de smartphones parece reafirmar anteriores temores de que sus dispositivos se depreciarían radicalmente sin Android, incluso a pesar de la llegada de su propio OS. Y al vender una de sus unidades de negocio, la tecnológica parece demostrar que necesita recortar gastos. O bien, liquidar algunos activos para superar los retos inmediatos.

Pero estos cambios no son necesariamente negativos. La paralización de su cadena de producción no es la mejor noticia. Sin embargo, podría responder precisamente a la transición de Android a HongMeng. Por otro lado, la venta de Huawei Marine Systems podría ser parte de una estrategia para calmar las preocupaciones del gobierno de EEUU. Sin el control de cables marinos, podría reducirse el miedo de los reguladores a posibles actividades de espionaje.