• De acuerdo con Fashion United, la compra de ropa y calzado representa, a escala global, cuatro por ciento del gasto

  • Para 2023, se espera que la industria genere ingresos de 872 mil 619 millones de dólares a escala global

  • La marca que Nike quiere vender ha perdido favoritismo frente a las opciones boutique y retro

Uno de los mercados más dinámicos y cambiantes es el de la moda. No solo los estilos de ropa cambian radicalmente con los años. También el desempeño de la industria tiende a estar lleno de altibajos. McKinsey reafirmaba a finales del año pasado que el 2019 sería un periodo inestable, con momentos positivos pero importantes barreras. Para una marca propiedad de Nike, las tensiones ya fueron demasiadas para su compañía madre.

De acuerdo con Reuters, Nike está planeando deshacerse de su marca de artículos de surfing, Hurley International. Fuentes apuntan que sobre la mesa está la posibilidad de simplemente vender la unidad de negocio a otra compañía. No se sabe cuánto dinero podría obtener la empresa por la transacción. Como las pláticas aún son preliminares, tampoco se tiene el nombre de un posible interesado en esta división.

¿Por qué deshacerse de una marca?

No es poco común que una compañía se deshaga de una unidad de negocios. IBM anunció hace días que le cedería su división de desarrollo 5G a Apple. AB Inbev también se deshizo de una multitud de productos en Australia para reducir en 10 por ciento una multimillonaria que arrastra desde 2015. Por su parte, Condé Nast retiró su inversión de una marca ecommerce de lujo por temores de gastos excesivos.

De hecho, la liquidación de activos es una estrategia muy común cuando se trata de rescatar o reestructurar un negocio. Fulcrum Inquiry señala que, si no es posible hacer más eficientes los procesos o reestructurar la deuda, el siguiente paso a seguir es deshacerse de alguna unidad o marca productiva. Este acercamiento, fuera de algunas excepciones, fue el que Fox tuvo en mente cuando vendió gran parte de su empresa a Disney.

Lo más probable es que Nike solo se esté deshaciendo de una marca que ya no le genera tan buenos ingresos. Pero la compañía debería saber que la moda es una industria dinámica y que tal vez convendría conservar y renovar su oferta de productos. Al mismo tiempo, no se puede descartar por completo una mini-crisis interna. Al final, la compañía de artículos deportivos ha sufrido varios golpes, tanto financieros como de reputación, en las últimas semanas.

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