Con un pago de 71 mil 300 millones de dólares (mdd), The Walt Disney Company finalmente cerró la compra de las unidades de entretenimiento de su rival Fox. La transacción, aunada a la reestructuración de su forma de trabajo el año pasado, pinta un futuro muy claro para el mercado. Más que nunca, la casa del ratón es la líder indiscutible de la industria del entretenimiento.

Solo en la industria del cine estadounidense, de acuerdo a estimaciones de Statista, Disney ahora posee casi 30 por ciento de los ingresos en taquilla desde 1995. Esta noticia fue, para algunos, júbilo pleno. Sin embargo, el conglomerado de entretenimiento podría pagar un precio mucho más alto en el futuro si llega a internarse en problemas de competitividad.

Google: Una historia de precaución

De acuerdo con Reuters, Google fue amonestado con una multa de mil 700 mdd por la Comisión Europea. De acuerdo con las autoridades, la decisión respondió a las prácticas deshonestas de la compañía entre 2006 y 2016. Acusaron a la plataforma de aprovecharse de su dominancia para forzar a los sitios web a utilizar su servicio de AdSense para publicidad en línea. No sería raro que Disney enfrente acusaciones similares a futuro, dado su renovado control en entretenimiento.

Ya desde finales de 2017 Disney anunció que integraría sus contenidos a su nueva plataforma Disney+. Ahora, tras la compra de las unidades de entretenimiento de Fox, la casa del ratón no solo multiplicó sus franquicias. También adquirió la plataforma de streaming Hulu. A futuro, tiene suficientes productos para ahogar a Netflix, Amazon y otros competidores.

A eso, debe sumarse que Bob Iger, CEO de la compañía, aseguró en febrero que la unidad de negocio responsable de los servicios de streaming era su prioridad número uno. Entonces hay suficiente incentivo para que Disney emprenda una agresiva estrategia. Bastaría con reducir en exceso los precios de sus servicios o retirar sus contenidos de plataformas rivales.

En ese caso, podría meterse en una controversia muy similar a la de Google con la Comisión Europea. Cabe destacar que en los últimos dos años, la subsidiaria de Alphabet ha sido amonestada en otras dos ocasiones por la institución debido a faltas de competitividad. En conjunto, las tres multas han sumado penalizaciones por aproximadamente 9 mil 660 mdd. Esta cifra representa más de la mitad de los ingresos totales de Disney en el primer trimestre del 2019.

Caso AT&T/WarnerMedia: ¿Esperanza para Disney?

Otro evento anecdótico que vale la pena desarrollar es el de AT&T y su adquisición de Time Warner. A mediados del año pasado, las dos compañías recibieron el visto bueno de las instancias regulatorias estadounidenses para su fusión. A pesar que el Departamento de Justicia norteamericano apeló en contra de la determinación, la corte defendió la validez de la transacción.

De acuerdo con CNN, el Departamento apuntó en la apelación que AT&T podría caer en actitudes deshonestas, como las llevadas a cabo por Google en el caso europeo. Específicamente dijo que el proveedor podría retirar ciertos contenidos de WarnerMedia de las ofertas de sus competidores. Esto, advirtió, podría tentar a los consumidores a adquirir los servicios de la compañía.

A pesar de los temores (que también están presentes en el caso de Disney), la corte apuntó que la transacción no debería causar problemas de competitividad. Sin embargo, es importante remarcar que, en la fusión AT&T/WarnerMedia, se trataba de una integración vertical. La adquisición de Fox, aunque también tiene el visto bueno regulatorio, es una integración horizontal. En este sentido, la casa del ratón podría ser más vulnerable en el futuro a una controversia de competencia.