• En solo un par de días, Aladdin también recolectó 121 mdd para la taquilla internacional

  • Otras películas de gran éxito en Norteamérica fueron Detective Pikachu, A Dog’s Journey y The Hustle

  • La mitad del top seis de películas con mayores ingresos en EEUU este fin de semana tienen clasificación R

Por ya varios años, The Walt Disney Company ha empezado a adaptar una amplia cantidad de sus clásicos animados a una nueva generación. Sus creaciones no solo modernizan un poco la trama y estilo artístico. También tienden a ser reinterpretaciones live-action. Algunas obras, como Dumbo, han recibido duras críticas de la audiencia. Pero otras, como es el casi del reciente estreno de Aladdin con Will Smith, parecen ser un completo éxito de taquilla.

De acuerdo con AP, el nuevo filme de Disney ha arrasado con la taquilla de Estados Unidos (EEUU). En su primer fin de semana, la película ya ha reunido más de 86.1 millones de dólares (mdd). La casa del ratón estima que, para el lunes, su propuesta live-action ya haya recaudado más de 100 mdd. Sus competidoras más poderosas, Brightburn de James Gunn y Booksmart de Olivia Wilde, ni siquiera consiguieron reunir 10 mdd en su sábado y domingo de estreno.

Aladdin ha reunido ya 207 mdd a escala global. De acuerdo con Disney, la película live-action costó aproximadamente 183 mdd. Es decir, en cuestión de unos días logró compensar la inversión con sus ventas en taquilla. Su éxito podría multiplicarse en las próximas semanas, mientras permanezca en salas de cine. Su recaudación incluso superó a las de John Wick 3 (24.4 mdd) y Avengers Engame (16.8 mdd) durante este fin de semana.

Lo que significa Aladdin para el futuro de Disney

Tras el éxito de Aladdin en la taquilla norteamericana, no parece que Disney vaya a frenar su apetito por remakes live-action. En cola ya tiene adaptaciones de La Dama y El Vagabundo, El Extraño Mundo de Jack, Lilo & Stitch y El Rey León. Tal ha sido el éxito de la casa del ratón que ya otras compañías han tratado de imitar su fórmula. Solo basta ver lo que Netflix intentó hacer con Death Note o los muy similares planes que tiene para su serie de Cowboy Bebop.

Parece que Aladdin echa por tierra anteriores preocupaciones de que Disney podría estarle apostando a una fórmula poco ganadora con sus live-action. Con cada nuevo intento, parece que la casa del ratón logra perfeccionar un poco más su estrategia de éxito. Pero también hay un tema preocupante con este nuevo enfoque de la compañía. ¿Qué pasará con las la empresa una vez que deje de realizar adaptaciones de sus clásicos animados?

Hay dos posibilidades. Disney podría intentar crear secuelas para sus adaptaciones live-action que sigan expandiendo en la reimaginación de sus clásicos animados. Sin embargo se trata de una apuesta arriesgada, en especial si los filmes parecen traicionar el espíritu de los originales. Otra opción, tal vez un poco más segura, sería sacar provecho de sus nuevas adquisiciones. Con tantas diferentes marcas bajo su dominio, tiene margen para crossovers interesantes.