Google: el dios de la última palabra

Antes eran las enciclopedias, pesadas y enormes, y en general las bibliotecas o la sabiduría de algunos donde uno podía conseguir la información que se necesitaba. Ahora, tenemos acceso inmediato a mares de información, cierto, pero también resulta bien peligroso ahogarnos en ellos. Respecto a este punto, encontré el estudio titulado “Representación desigual y estereotipos de género en la búsqueda de imágenes para profesiones”, a partir del cual un grupo de investigadores de la Universidad de Washington sacaron una serie de conclusiones interesantísimas. Y fue así de simple: pusieron la palabra CEO (director ejecutivo) en Google y en las primeras 14 filas de fotos sólo aparecen hombres. ¿Y qué creen? La primera fotografía de una mujer es nada más y menos que Barbie, sí, la muñeca debido a una campaña de inclusión laboral en la que usaron a la patética rubia. Frente a esto, pues claro, concluyeron que en los resultados de búsqueda por Internet existe “estereotipos exagerados y una representación insuficiente sistemática de las mujeres”. Es que contaron las 100 primeras fotos de esta búsqueda de CEO y en ese grupo tan sólo 11% son mujeres. ¡Qué barbaridad! Esto no corresponde a la realidad. El punto clave acá es que creemos ciegamente en esas búsquedas y no nos hablan con la verdad, o no siempre, o no sé en qué porcentaje… Grave.

“Como una chava”: Always le apuesta a la autoestima femenina

Sensacional, qué más puedo decir… La comparación entre las respuestas de las mujeres más grandes con la de las chicas, y un chico por cierto, es muy diciente de cómo la cultura nos va viciando la mirada sexista y el sistema va interfiriendo en la autoestima de las chicas durante su crecimiento.

Estamos tan solos que todo se lo decimos a Facebook

Suena como algo usual, pero es terrible. A Facebook le decimos todo: lo que comemos, lo que sentimos, lo que hacemos, pues sí, hasta lo que pensamos como el mismo Papá Facebook nos lo pregunta diariamente. Estamos definitivamente embrujados por los muros y la dinámica robótica de ser cada día más interesantes y más queridos por las manos invisibles que producen los necesarios likes.

¿Cómo está su face-estima?

Y sigo con mis enormes preocupaciones anti-digitales, es decir, todas esas que tienen que ver con el horror que me produce que cada día más nuestra vida se reduzca a una pequeña pantalla. No es exagerado. En esa pantallita y con los dedos se maneja una buena parte de nuestra vida profesional, amistosa, amorosa, informativa. Es ahí donde invertimos bastante (demasiado) de nuestro tiempo de vida y, sin darnos cuenta, en esos aparatitos adictivos estamos construyendo un lugar en el mundo.

Claro que somos ratones de laboratorio

Yo fui una de las que puso la foto de perfil con la bandera de arco iris. Me pareció una alternativa fácil para decirle a la comunidad LGBTTTI y a mis amigos gays, lesbianas, bisexuales y etc.: Me solidarizo con su causa por la igualdad. Un amigo gay me comentó que para él fue muy interesante saberse tan rodeado de apoyo de la gente a través de un detalle tan simple como el color de una foto. Incluso supo acerca de la postura frente al “matrimonio de personas del mismo sexo” que tienen algunos de sus conocidos, que él no imaginaba.

Publicidad: espejo de la estupidez

Las palabras sobran frente a imágenes tan contundentes como éstas, revividas últimamente por las redes sociales. Se trata de una campaña checa, de 2007, llamada People in need, realizada por la agencia Saatchi & Saatchi. Dos realidades crudamente contrastantes en cada fotografía, contundente mensaje…

WhatsApp deja de ser juego: las leyes observas los chat

En este escenario digital es fácil tirar la piedra y esconder la mano, pero justo ahí es que se empiezan a armar las coartadas para que podamos convivir tolerante y respetuosamente también en este medio.

El precio de las desgracias ajenas: la industria de los videos virales

El teléfono a todos nos ha dado súper poderes. En muchos sentidos. Ahora todos somos periodistas y hasta policías. Tiene su lado altruista e interesante eso de cuidarnos entre sí como también el punto de ver más allá –mucho más allá- de las fuentes oficiales, pero el dilema que quiero poner sobre la mesa esta vez tiene que ver con una nueva industria que se nutre de empresas y transeúntes que graban videos de eventos, usualmente terribles, que les suceden a otros, y los venden para su “viralización”.

10 profesiones que aparecerán gracias a la tecnología

Así de rápido se está transformando la cosa. Sí me aterra.

Las nuevas semántica y semiótica digitales

Que su respuesta fue seria, que quizás no le gustó lo que se le dijo, que contestó como enojada, que no sé por qué me responde así, que con esa ortografía ya no quiero con él… En fin, ahora que nos comunicamos más por chat que cara a cara, lo cierto es que estamos hechos bolas con el modo como leemos y entendemos (sí es que entendemos) muchos de los chats. Se han establecido, tácitamente y para algunos, ciertos códigos y ya nos los apropiamos de tal manera que, seguro, interpretamos mal al otro y el otro a nosotros.