Estamos tan solos que todo se lo decimos a Facebook

Suena como algo usual, pero es terrible. A Facebook le decimos todo: lo que comemos, lo que sentimos, lo que hacemos, pues sí, hasta lo que pensamos como el mismo Papá Facebook nos lo pregunta diariamente. Estamos definitivamente embrujados por los muros y la dinámica robótica de ser cada día más interesantes y más queridos por las manos invisibles que producen los necesarios likes.

Evolución del trabajo hasta 2022: 14 hitos año tras año

En la onda futurista en la que estamos últimamente, justo me encontré con un informe de Price Waterhouse Coopers (PwC) que se basa en...

Siempre fuimos Barbies frustradas

Hay noticias de noticias. Importantes, tontas, irrelevantes por completo, morbosas, angustiosas… Bueno, pues esta es ¡fantástica! El artista Nickolay Lamm diseñó una nueva barbie, lo sensacional es que se trata de una muñeca con las medidas promedio de una chica de 19 años. ¡Por fin! Y lo mejor de todo es que después de una campaña de Crowdfunding, este señor recolectó cerca de 100 mil dólares para producirla. Gracias, gracias, gracias Lamm.
branding personal

Los efectos del código de vestimenta en la productividad laboral

Claro, a la cita de entrevista para conseguir ese trabajo fuiste con tu mejor traje, ¿y después? ¿Qué paso a tu identidad? ¿A caso vendiste algo que realmente no eres?

El precio de las desgracias ajenas: la industria de los videos virales

El teléfono a todos nos ha dado súper poderes. En muchos sentidos. Ahora todos somos periodistas y hasta policías. Tiene su lado altruista e interesante eso de cuidarnos entre sí como también el punto de ver más allá –mucho más allá- de las fuentes oficiales, pero el dilema que quiero poner sobre la mesa esta vez tiene que ver con una nueva industria que se nutre de empresas y transeúntes que graban videos de eventos, usualmente terribles, que les suceden a otros, y los venden para su “viralización”.

El límite difuso entre opiniones de influencers y publicidad camuflada

Entre los muchos retos y dilemas que nos viene causando la imparable digitalidad, la publicidad no se libera de la discusión. Llega a ser casi invisible la línea divisoria entre la promoción encubierta en redes sociales –me refiero a las opiniones pagadas por las marcas a influencers, llámense tuiteros, blogueros, facebokeros, instagrameros, pinteresteros, etc.- y las recomendaciones auténticas que estos líderes de opinión plasman en sus muros.

Emoticones: piedras en el camino de las relaciones

Los emoticones son maneras inmediatas de responder en un chat por meramente salir del paso.

Bancos de tiempo: mercadotecnia de la confianza

La realidad de estar de hoy permanentemente conectados ha despertado todo tipo de ideas. Algunas de ellas, cimentadas en la solidaridad y la confianza, contrastan –y también enriquecen- las formas tradicionales de los sistemas sociales, políticos y económicos. Bueno, pues me refiero esta vez a los bancos de tiempo, que en varias ciudades ya están funcionando con bastante fuerza.

Profesiones digitales achican la brecha de género

Ahora que acaba de pasar el día de la mujer, fecha tan mal entendida y que desata tantos debates sobre si se celebra algo o más bien nos recuerda que seguimos trabajando por la equidad de género, sí, que es un camino del que aún nos falta un montón por recorrer. Así es, soy feminista y me ofenden las frases de “la mujer es lo más lindo, etc.”.

Mercadotecnia de la libertad: #vivasnosqueremos

Cuando leía yo en Facebook acerca de la reciente marcha contra la violencia a las mujeres –en la cual tristemente no pude estar- y las historias de acoso que han compartido muchos de mis contactos en este sentido, confieso que se me hacían nudos en la garganta. Por supuesto por los testimonios de vida que muchos valientes decidieron compartir, pero sobre todo porque me hizo reflexionar sobre la época en que vivimos.