Todos hablan de Davos esta semana (y tú ni idea qué es eso)

El Foro Económico de Mundial que se lleva a cabo en Davos, Suiza, es la reunión anual a la que asisten desde multimillonarios y banqueros, hasta jefes de Estado, representantes de grandes ONG y estrellas de Hollywood. Seminarios, meditaciones y fiestas.

Davos (que en alemán se pronuncia “davós” –y no “deivos”–) es una ciudad del cantón oriental de los Grisones, al este de Suiza, sede cada año del World Economic Forum (WEF).

Allí se reúnen los principales referentes empresariales mundiales, los líderes políticos internacionales, periodistas e intelectuales selectos para analizar los problemas que afronta el mundo, principalmente los económicos. Aunque se analizan también conflictos sociales, de salud y medioambientales.

Fue creado en 1971 por el profesor de economía Klaus Schwab con el objetivo de que los empresarios europeos pudieran aprender de sus homólogos estadounidenses.

En la lista asistentes de 2018, que consta de unas 2.500 personas, se incluyen desde primer ministro indio Narendra Modi y el presidente francés Emmanuel Macron, hasta la canciller alemana Angela Merkel y la primera ministra británica Theresa May. Por Latinoamérica fueron Michel Temer (Brasil), Mauricio Macri (Argentina), Juan Manuel Santos (Colombia) y Juan Carlos Varela (Panamá). Por primera vez también estará el rey de España, Felipe VI. No está presente el titular del Ejecutivo mexicano, Enrique Peña Nieto.

“Sin duda, el invitado más esperado en 2018 es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy crítico con el liberalismo y la globalización que defienden la gran mayoría de los participantes del foro”, analiza El Espectador. Trump hablará el viernes 26.

Como se dijo, no sólo hay políticos, también estarán el autor israelí Yuval Noah Harari (creador de los best-sellers Sapiens y Homo Deus), la premio nobel de origen pakistaní Malala Yousafzai y, por ejemplo, la actriz Cate Blanchett.

El lema oficial de 2018 es “Creando un futuro compartido en un mundo fracturado”. También se abordan otros, como la denominada “Cuarta revolución industrial” (el efecto de las nuevas tecnologías en los puestos de trabajo), las “fake news” y la inteligencia artificial. El acoso sexual y el movimiento #metoo también será el centro de algunos de los debates.

Teoría vs práctica

Los principales críticos del Foro dicen que mientras los magnates y líderes políticos se auto estimulan hablando de crecimiento económico mundial y de las previsiones de buenos crecimientos de los PBI internacionales, se olvidan de las desigualdades entre los países y dentro de cada uno de ellos, con ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más marginados.

En este sentido, en un mensaje dirigido a Schwab, el Papa Francisco se dirigió refirió Davos. “Es un imperativo moral, una responsabilidad que nos concierne a todos, de crear las condiciones apropiadas para que todos vivan de manera digna”, subrayó el Pontífice. “No podemos quedarnos en silencio ante el sufrimiento de millones de personas cuya dignidad está herida, no podemos continuar más hacia adelante haciendo como que la pobreza y la injusticia crecientes no tienen una causa”, sostuvo. También pidió descartar la “cultura del usa y tira” y apuntó a “aumentar la calidad de la productividad, creando nuevos puestos de trabajo, combatiendo la corrupción y promoviendo la justicia social y leyes laborales más equitativas”.

Según consigna AFP, “Davos no es sólo una reunión tras otra. Entre seminario y seminario, los organizadores han previsto sesiones de meditación para los participantes”, muchos de los que llegan en helicóptero desde Zúrich (Alemania), la ciudad grande más cercana. Por la noche, hay fiestas donde países y empresas despliegan su marketing para atraer inversores.

Al mismo tiempo, alrededor de 4.000 soldados y policías suizos gestionan la seguridad, junto a los que llegan con los presidentes y grandes empresarios.