• Para 2018, Apple vendió 217.72 millones de iPhones, ligeramente más que en los dos años previos

  • La agencia a cargo de la campaña fue TWBA, con el apoyo de Media Arts Lab

  • Entre los artistas que aparecen en la activación, se cuentan Lizzo, Travis Scott y Kacey Musgraves

La compañía de Tim Cook enfrenta tiempos extraños. En su último reporte de resultados, Apple reportó que sus ventas del iPhone han caído en 12 por ciento anual. La situación ha provocado que su icónico dispositivo ya contribuya a menos de la mitad de sus ingresos. Por estas tendencias, la empresa ha puesto tanto énfasis a sus iniciativas en el sector servicios. Pero eso no le ha impedido lanzar una campaña para fomentar las ventas de su smartphone.

Su campaña Shot on iPhone – On Tour se enfoca en la capacidad fotográfica y de video de su dispositivo insignia. Lo que distingue a esta iniciativa de sus anteriores proyectos, es el amplio uso de influencers del mundo de la música. La marca no solo está colocando anuncios de 16 estrellas de la industria como parte de su proyecto global. También produjo una serie de tres mini-documentales de Florence+The Machine, Kawasi Washington y FKA Twigs.

Influencers en campaña

Apple no tiene exclusividad en influencers. Match.com lanzó hace poco una campaña con Rebel Wilson dirigida a los usuarios millennial. Amazon, como parte de su activación para el Prime Day, organizó un concierto exclusivo para sus suscriptores. Y Colgate incluso se atrevió a contratar a uno de los niños más influyentes en YouTube para hacer branded content.

Hay una buena razón detrás de utilizar a estos influencers y celebridades en una campaña. Google apunta que los usuarios tienden a sentir una conexión más profunda con estos individuos que con sus amistades regulares. Y, según ION, las recomendaciones de compra de estos agentes son un factor decisivo en la decisión de los consumidores. Iconic Research asegura que estas estrategias son particularmente efectivas en la industria de la música.

Por otro lado, sigue siendo extraño que la marca insista en impulsar a su iPhone. Tanto sus resultados trimestrales como sus iniciativas en el sector servicios dan a entender claramente que no podrá recuperar el nivel de ventas que alcanzó en 2015. Si bien la marca no debería simplemente dejar de hacer campaña para su dispositivo insignia, tal vez debería cambiar su enfoque. Por ejemplo, tratar de atraer a un mercado más exclusivo, en lugar de uno masivo.