• Coin Dance apunta que han pasado tres mil 884 días desde la creación de Bitcoin, la más famosa de las criptomonedas

  • Según Statista, las divisas digitales más valiosas a escala global son Bitcoin, Thorecoin y Maker

  • De acuerdo con Hive Ex, para enero de 2018, el mercado global de estas herramientas tenía un valor de 833 mil mdd

Muchos agentes que no están de acuerdo con el uso de las criptomonedas. Así, las han empezado a relacionar con actividades ilícitas o crisis financiera. El proyecto de Facebook, Libra, ha sido calificado como un riesgo a la competitividad y la estabilidad económica global. Antes de cambiar de opinión, JPMorgan las calificó como un fraude. Varias tecnológicas también se han dedicado a bloquear anuncios de estas divisas, temiendo por la seguridad de sus usuarios.

Si bien su uso no está pensado para actividades criminales, tampoco ayuda que muchos delincuentes empleen criptomonedas. De acuerdo con Reuters, las autoridades británicas acaban de alcanzar una decisión histórica contra un hacker. El individuo enfrenta hasta una década tras las rejas por cargos de conspiración y defraudación. Además, enfrentaría cuatro más si se rehusa a pagarle al gobierno 1.13 millones de dólares (mdd) en divisas digitales.

Otras aplicaciones de las criptomonedas

Esta no es la primera vez que las criptomonedas y el blockchain son empleados fuera del entorno financiero. Jaguar propuso en abril lanzar un proyecto de recopilación de datos, que pagara a los conductores con divisas digitales por compartir su información. Por otro lado, IBM lanzó a inicios de agosto un servicio para permitir a las empresas unificar su cadena de suministro a través de una cadena de bloques.

Lo cierto es que las criptomonedas superan el entorno económico y financiero. Entrepreneur señala que puede ayudar a transparentar y facilitar la compra de publicidad y medios (algo que ciertas marcas ya están considerando). Born2Invest cree que revolucionaría el mercado del transporte, mientras que Venafi apunta que podría aplicarse en la creación y registro de documentos legales.

Aunque el gobierno británico no ahonda en ello, abre la puerta a que las criptomonedas se utilicen en la justicia. Contratos inteligentes como los de Ethereum podrían automatizar la asignación de penalizaciones y sentencias. Por otro lado, un uso más generalizado de divisas digitales facilitaría a las autoridades aplicar multas y sanciones económicas. Sin importar el caso.