• En junio pasado, se reveló que la criptomoneda de Facebook podría empezar a circular en 2020

  • Según CoinMarketCap, la divisa digital con el mercado más grande del mundo es Bitcoin, con 182 billones de dólares

  • De acuerdo con Finder, de las personas que poseen estas monedas, ocho de cada 10 tienen Bitcoin

Varias autoridades, particularmente en la Unión Europea (UE), han empezado a presionar a las Big Tech por temas de anti-competitividad. Ya sea en publicidad, reparación de dispositivos, motores de búsqueda, creación de contenido o retail, reguladores temen que estas marcas dominen por completo sus mercados. Pero pocas compañías están bajo tanta presión como Facebook.

Según The Drum, la red social de Mark Zuckerberg está una vez más bajo la mirada de las autoridades de la UE. En esta ocasión, el bloque europeo revisará las posibles consecuencias anti-competitivas del proyecto Libra de Facebook. Se teme que el lanzamiento de la moneda, junto con el amplio alcance de su plataforma, saque del mercado a todo posible rival. Se analizaría su integración con WhatsApp y Messenger, así como su uso de datos personales.

¿Guerra contra Facebook o guerra contra las criptomonedas?

Aunque el proyecto de Facebook es el que más quejas ha levantado últimamente, no es la única divisa digital que se ha visto bajo asedio por las autoridades y marcas tradicionales.  A finales del 2018, cuando se desplomó súbitamente el valor del Bitcoin, muchos la criticaron duramente. Asimismo, marcas como Apple y hasta representantes de países realizaron acciones contundentes para desincentivar el uso de estas herramientas.

Los temores hacia las criptomonedas se extienden años atrás. Forbes, en 2017, señalaba que los miedos eran principalmente financieros (una burbuja) o técnicos (vulnerabilidad a fraudes, hackeos o robos digitales). Asimismo, como apunta The Economist, genera nerviosismo la facilidad con la que podrían utilizarse para fines ilícitos. A eso hay que sumarle lo que afirma GidMining: algunos agentes solo creen que romperán con el status quo internacional.

En competitividad, la Libra de Facebook es un riesgo real. Ningún proyecto tiene su potencial alcance. Dentro de este contexto, la investigación de la UE es buena. Por otro lado, es posible que otros miedos afecten el análisis del Viejo Continente. Si los reguladores europeos deciden revisar preventivamente este proyecto, es crucial que lo hagan de la forma más objetiva posible. De lo contrario, sus conclusiones pueden ser dañinas al resto del entorno fintech.