• La campaña fue desarrollada con la ayuda de la agencia publicitaria Oberland

  • William Shatner es reconocido por su rol como el Capitán Kirk en la serie de Star Trek de la década de los 60

  • Muchos consideran “Nike Air Jordan” de 1984 como uno de los casos de celebrity endorsement más icónicos de la historia

Muchas marcas utilizan a celebridades. La forma en la que las emplean varía de un caso al otro. Algunas solo usan su gran capacidad de convocatoria para llamar la atención hacia un proyecto o servicio. Otras explotan al máximo la personalidad de estas figuras para crear un mensaje más auténtico y llamativo. En ocasiones, solo están ahí para prestar su voz y rostro a la campaña. Pero algunas empresas se atreven a explorar escenarios difíciles de concebir.

Blockchain.com presentó una nueva campaña de la mano de William Shatner. Para difundir una nueva plataforma de crypto-exchange, la marca puso a la estrella de Star Trek en una situación poco común. En el anuncio, se puede ver al icónico actor tratando de robar un banco para “asegurar su estabilidad financiera”. Mientras recibe consejos de inversión de la gente en el lugar, el veterano de Hollywood termina revelando su identidad y arruinando la operación.

Por qué una campaña debe sacar de su zona de comfort a las celebridades

Otras marcas han presentado propuestas igual de poco convencionales con sus estrellas invitadas. Reebok, con (las uñas de) Cardi B, lanzó un perturbador comercial para promocionar su nueva línea de tenis. Will Smith, en una campaña a finales de julio, colaboró por primera vez con una marca de lujo. También John Cena participó en una curiosa activación para celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos (EEUU).

El efecto de las celebridades en los consumidor está bien estudiado. Cifras recopiladas por Zoovu apuntan que estas figuras en campaña ayudan a la retención de la marca a lo largo de todos los públicos, fans o no. Por su parte, Chron cita que este tipo de recomendaciones incluso puede incrementar el valor de las marcas en hasta cuatro por ciento. Además, según Forbes, ni siquiera es necesario contratarlas para poder usar su influencia favorablemente.

Pero solo recaer en la influencia de estos líderes puede ser hasta cliché. Eso sin mencionar que podría ser riesgoso, si no se elige a alguien con un público afín a la marca. De cualquier manera, vale la pena tratar de retar y exprimir la capacidad de impacto de estas figuras a través de estructuras narrativas que rompan clichés y reten su reputación establecida. De lo contrario, se corre el riesgo de desaprovechar su talento y una oportunidad publicitaria.