• La audiencia con el Congreso de EEUU coincidirá con la celebración del Prime Day de Amazon

  • Estas cuatro compañías son parte del top 10 de las marcas más valiosas del mundo, de acuerdo con Statista

  • Juntas, tienen un valor superior a los 567 mil millones de dólares a escala global

Hay problemas en el horizonte para cuatro de las marcas más importantes de Estados Unidos (EEUU). De acuerdo con Bloomberg, representantes de Google, Amazon, Apple y Facebook testificarán ante el Congreso norteamericano el próximo 16 de julio. Este primer encuentro entre las marcas y reguladores giraría alrededor de sus presuntas prácticas anti-competitivas.

Político informó que acudirían Adam Cohen, director de política económica de Google; Nate Sutton, abogado de Amazon; Matt Perault, director de desarrollo de política global de Facebook; y Kyle Andeer, oficial en jefe de cumplimiento en Apple. Así como cuando se reveló la investigación en junio, dos agencias de EEUU se dividirán a las marcas en el estrado.

Retos en el horizonte para las Big Tech de EEUU

Las autoridades norteamericanas no son las únicas que están poniendo a estas marcas bajo presión. Google y Facebook podrían meterse en graves problemas con Reino Unido por una investigación que lanzó hace unos días. Por su parte, Amazon tendrá que soportar una huelga de sus empleados en pleno Prime Day. Y Apple salió embarrada ayer por una vulnerabilidad en el software de Zoom para sus Mac.

También es cierto que estas marcas no han sido las únicas afectadas por las autoridades de EEUU. En noviembre pasado, la administración federal arremetió contra General Motors por un recorte de empleos de manufactura en sus plantas. Y a inicios de este junio, también penalizó a varias marcas de cigarros electrónicos por ciertas prácticas ilegales en su marketing.

Considerando todos estos incidentes, es claro que las autoridades de EEUU (y todo el mundo, en realidad) están empezando a ser más estrictas con las marcas. Así que lo mejor que pueden hacer Google, Amazon, Facebook y Apple en los próximos días, es intentar corregir cualquier error que pudiera enfurecer a los reguladores. O, en el peor de los casos, preparar una estrategia de comunicación y operación correctiva para apaciguar a los funcionarios.