• De acuerdo con W3Techs, prácticamente la mitad de todos los sitios web emplea algún tipo de cookies

  • W3Counter estima que el navegador de Apple es el segundo navegador más utilizado del mundo

  • Previo al lanzamiento de Safari, la tecnológica de Steve Jobs incluía en sus equipos Internet Explorer

En lo que respecta al tema de la privacidad, Apple se enorgullece por su enfoque. En otras ocasiones ha reafirmado que, para evitar problemas, jamás recolecta información de usuarios. Sus sistemas guardan todas las reflexiones relevantes para su funcionamiento directamente en los dispositivos de las personas. Si bien el principio es cierto para la mayoría de los servicios, agentes externos todavía pueden acceder a una buena cantidad de datos mediante Safari.

Pero esta situación está muy cerca de cambiar radicalmente. De acuerdo con AdAge, la tecnológica anunció varios cambios a su plataforma. Específicamente, Apple actualizará los sistemas de su sistema anti-rastreo ITP. El software limita significativamente la capacidad de las compañías para rastrear cookies en la web. En la próxima versión del navegador, se reducirá a un día la validez de cookies del lado del cliente creadas a partir de decoraciones de enlaces.

Las decoraciones de enlaces son códigos que algunas marcas agregan al final de un enlace para rastrear los hábitos de navegación de las personas. Así, las compañías pueden identificar, si un usuario llegó o se fue a una página determinada, como redes sociales o un buscador. En una publicación en el blog de WebKit, Apple reafirmó que esta nueva función debería reducir significativamente la capacidad de otras compañías para vigilar la actividad de los individuos.

¿Una afrenta de Apple a la industria de la publicidad?

Apple es pionera en bloquear cookies de rastreo. La compañía presentó su ITP en septiembre de 2017. Desde entonces, otros líderes del mercado han seguido su ejemplo. En octubre del año pasado, Mozilla anunció su ETP para rivalizar el software de la compañía de la manzana. E incluso Google ha planteado la introducción de una herramienta que limite el monitoreo de usuarios a través de su plataforma. Pero estas iniciativas ponen en riesgo a la industria de la publicidad.

Si la iniciativa de Apple es adoptada a gran escala, será cada vez más difícil construir perfiles de usuario. Para los negocios que construyen y venden dichas bases, su modelo de negocio está en riesgo. En cambio los distribuidores de publicidad, como Facebook y Google, tendrían reflexiones menos confiables en las cuales basar sus algoritmos de anuncios. Y sus clientes, por su parte, se arriesgan a que sus campañas publicitarias sean menos efectivas.

Por otro lado, el cambio de Apple sería bien recibido por público y reguladores. Los recientes incidentes de filtración aumentaron el miedo que existe entre la población de sufrir el robo de sus datos personales en línea. Si las compañías ponen medidas para reducir el monitoreo excesivo de la actividad de los internautas, se podría recuperar la confianza de la gente. Pero el compromiso entre responsabilidad social y sustentabilidad económica no es sencillo.

Un punto medio sería que las compañías paguen a los usuarios por los datos que obtienen. Pero ya por sí solas, las medidas de Apple forzarán al resto del entorno a adaptarse. Las marcas deben identificar métodos alternos para obtener información antes que agentes más grandes (llámese Google) imiten sus pasos. Otra opción sería divisar formas para evadir las reglas de Safari, ya sea con programación o promoviendo el uso de otros navegadores.