• De acuerdo con Quartz, Apple recibió críticas por no querer aprobar la misma app que ahora enfureció a China

  • En datos de Statista, el país asiático tiene un poder económico equivalente a 14.2 billones de dólares para finales de 2019

  • Para finales de 2024, se espera que el Producto Interno Bruto de la nación constituya el 21.39 por ciento de la riqueza global

En estos momentos, China atraviesa por un momento socioeconómico y político bastante complejo. Por un lado, debe de enfrentar los constantes golpes que le asestan desde Estados Unidos (EEUU) con motivo de la guerra comercial. Asimismo, se ha visto forzada a apoyar a marcas como Huawei, que están literalmente al borde de la muerte gracias a las restricciones. Por otro lado, algunas empresas internacionales han empezado un éxodo del país asiático.

Políticamente, China también está enfrentando un problema muy particular con Hong Kong. De acuerdo con el SCMP, el gobierno de Pekín y la isla han estado en un conflicto continuo desde hace más de cuatro meses. Channel News Asia apunta que la intensidad de las protestas civiles incluso provocaron la clausura de múltiples eventos. Cada semana, como lo expone CNN parece que el conflicto se aleja más de una buena resolución entre ambas partes.

Dentro del conflicto, por supuesto, no están involucrados únicamente el gobierno de China y los grupos de protestantes. Múltiples personalidades de talla global se han pronunciado a favor o en contra del conflicto. Asimismo, algunas marcas se han involucrado, intencional o accidentalmente, dentro de la pelea que se lleva a cabo en Asia. La última empresa que se ha visto afectada por esta riña sociopolítica es Apple, gracias a una aplicación en su App Store.

¿Apple está apoyando a los enemigos de China?

Según AP, el periódico People’s Daily publicó una columna de opinión muy fuerte en contra de la tecnológica de Steve Jobs. El periódico, bajo el control del Partido Comunista de China, criticó el uso de una aplicación móvil entre grupos de protestantes en Hong Kong. El software en cuestión, HKmap.live permite a los usuarios reportar las ubicaciones de los policías del gobierno asiático en tiempo real. Además, puede ser descargada con la App Store de Apple.

En su pieza, People’s Daily aseguró que la app facilita “comportamiento ilegal” en Hong Kong. Asimismo, teorizó que Apple estaría guiando a los “criminales” de la ciudad. Asimismo, advirtió a la tecnológica que podría herir su reputación entre las audiencias del país. La compañía de Steve Jobs no contestó inmediatamente a la solicitud de información de la agencia de noticias. No se sabe si se ha recibido una solicitud oficial para retirar el programa de la tienda digital.

Momento y lugar equivocados

Apple no es la primera compañía que se ve involucrada en el conflicto entre China y Hong Kong. YouTube recibió una solicitud en agosto para retirar publicidad oficial de Pekín que hacía ver mal a los protestantes. Por otro lado, la NBA perdió a múltiples patrocinadores después de un tweet de uno de los gerentes de sus equipos. También Versace, Nike y Disney se han visto afectados por las declaraciones, a favor o en contra del conflicto, de algunos de sus voceros.

¿Cómo deberían reaccionar las marcas al conflicto que se desarrolla en China? Al final, muchos estudios apuntan que las empresas no deberían quedarse calladas ante este tipo de eventos. Muy por el contrario, agentes como Sprout Social han defendido por años que los negocios deben apoyar las causas que les parezcan correctas y sostener sus decisiones. Esto, en cambio, se traduce en mayores ventas y fidelidad de marca de parte de los consumidores.

Sin embargo, el caso de China parece un caso mucho más delicado. El gobierno de Pekín ha demostrado en otras ocasiones que no teme hacer uso de las autoridades federales para controlar a las empresas y compañías. En el caso concreto de las protestas de Hong Kong, no tendría por qué ser diferente. Lo más importante para las marcas debería ser tratar de estar lejos del conflicto, sin ignorarlo ni provocar la ira de las autoridades. Algo sencillo, ¿no?