• Tanto Hong Kong como Macao fueron devueltas a China en la década de 1990

  • Ambos territorios, aunque bajo el control de la nación asiática, todavía conservan ciertos aspectos de independencia

  • La marca Versace tiene, en estimaciones de Owler, ingresos anuales de 425 millones de dólares

A escala global, casi todas las empresas empiezan a tener una relación difícil con China. Por la guerra comercial con Estados Unidos (EEUU), se espera que Apple enfrente grandes pérdidas por el mayor costo de sus dispositivos insignia. Otras tecnológicas, como HP, Dell y Microsoft, están preparando un éxodo masivo de operaciones para evitar las sanciones americanas. Una marca de moda, por su parte, también podría haber enfurecido a la nación asiática.

De acuerdo con ABC News, Versace retirará del mercado una línea de playeras. Las prendas listaban a Hong Kong y Macao, ex-colonias europeas bajo la administración de China, como territorios independientes. Varias celebridades asiáticas denunciaron el mensaje en redes sociales, calificándolo como una afrenta a la autoridad y soberanía del país. En respuesta, la marca aseguró que toda la mercancía y fue recolectada y destruida permanentemente.

¿Por qué una marca debe vigilar cuidadosamente sus lanzamientos?

No es la primera vez que una marca se ve asediada por un producto o copy que no resuena como se esperaba con la audiencia. A inicios del año, Avon fue duramente criticada por un anuncio que fue visto como un ataque a la fisiología de las mujeres. Nike, con una versión especial de sus Air Max, incluso se echó encima a uno de sus influencers más importantes. Macy’s, hace unas semanas, también retiró productos que recibieron quejas en redes sociales.

Estos incidentes son particularmente dañinos para las empresas de mayor peso. Estudios demuestran que, entre mayor sea la reputación de una marca, mayor será el impacto que tenga un mal lanzamiento en su reputación. Por eso, como lo menciona Persona Design, las empresas deben tener un conocimiento profundo de las necesidades, comportamiento y deseos de su audiencia. Por otro lado, un poco de investigación geopolítica no está de más.

Gracias a la prevalencia de las redes sociales y el entorno de tensión sociopolítica, las empresas navegan un ecosistema complejo. Cualquier equivocación, por más pequeña que sea, puede generar un conflicto de grandes proporciones. No solo con la audiencia, sino con otras compañías, reguladores o naciones. Es crucial vigilar todos los aspectos de una nueva campaña, producto o servicio. El futuro de la marca bien puede depender de este análisis.