• Se estima que la conducción autónoma de nivel cinco no llegaría al mercado sino hasta entre 2021 y 2030

  • Uber consiguió ganancias netas por 11 mil 300 mdd a escala internacional durante 2018

  • Junto con Postmates, Pinterest, Postmates y WeWork, la IPO de la tecnológica es una de las más esperadas de 2019

Entre las tecnologías que más puede cambiar la vida cotidiana en el futuro, está la conducción autónoma. En cuestión de un par de décadas, la tecnología podría estar perfeccionada y su implementación a gran escala podría comenzar. Pero así como puede revolucionar las industrias del transporte y la movilidad, hay agentes que tienen sus dudas sobre su uso. De cualquier forma, más de una compañía está invirtiendo significativamente en este mercado.

Y Uber ha sido la que más recientemente se ha beneficiado de este interés. A través de una publicación en Twitter, el CEO de la empresa anunció una inversión de mil millones de dólares (mdd) para su división de conducción autónoma. Los recursos fueron proporcionados por Toyota, el conglomerado SoftBank y el proveedor de partes Denso. De acuerdo con un comunicado de prensa, esto valúa a la empresa de taxis compartidos en siete mil 350 mdd.

La transacción representa una inyección de seguimiento a otra inversión realizada por Toyota en agosto del año pasado. Entonces, la automotriz destinó medio mdd a Uber, también para conducción autónoma. Además, la compañía japonesa prometió otros 300 mdd a lo largo de los próximos tres años para cubrir cualquier costo adicional. Se espera que el proyecto ayude a los socios a prepararse para la producción masiva y comercialización de estos vehículos.

Conducción autónoma, el motor detrás de las IPO

Uber no es, ni de casualidad, la única compañía que está invirtiendo en conducción autónoma. Su misma asociada, Toyota, está realizando iniciativas creativas que a largo plazo le permitirían resolver los retos de esta tecnología. Elon Musk, a través de Tesla, también está apostando a que sus avances en los próximos años incluso generarán una apreciación de sus vehículos. Pero la tecnología en sí no es el factor más interesante de esta ronda de inversión.

Ya el Washington Post había advertido días atrás acerca de la transacción. Y el periódico reafirmó que la noticia cobraba importancia en vistas de la próxima Oferta Pública Inicial (IPO) de Uber. Con una valuación de siete mil 350 mdd, la tecnológica ahora rebasa el valor que fijó para su salida a la bolsa. Ya si antes se esperaba que la compañía reuniera más de 10 mil mdd, es probable que esta inyección para conducción autónoma dispare dicha cantidad.

Lo anterior podría dar a entender que la conducción autónoma es lo que realmente le da valor a las compañías de taxis compartidos. Y es que, tomando en cuenta el volumen de sus gastos, es lógico que el modelo de negocio de Uber y sus rivales no sea necesariamente una inversión atractiva para el entorno. Lyft podría ser el caso de estudio que comprobó este principio. Después de un exitoso debut, la empresa perdió la confianza de la bolsa.

Así pues, parece que la conducción autónoma será el impulso detrás de la IPO de Uber. Al menos eso ese es el aparente mensaje que la compañía parece querer transmitir al entorno. Con el respaldo de Toyota, SoftBank y Denso, la tecnológica podría transmitir una imagen de seguridad y capacidad a la industria. Pero puede que no sea suficiente para compensar dos años de pérdidas en su negocio principal hasta que la tecnología esté desarrollada.