• Para finales de 2019, el mercado de fusiones en telecom valdría 394 mil mdd

  • La cifra sería de poco más de la mitad que el máximo histórico, registrado en 2015

  • Sin embargo, sería mayor que el mínimo histórico, de 295 mil mdd para 2017

Las fusiones son siempre  un evento delicado, no importa la industria de la que se trate. Las bajas ventas siempre pueden hacer que nuevas empresas, que antes eran muy rentables, se tambaleen de repente. Otras compañías tienen que soportar la presión de los reguladores de todas partes del mundo, incluso de naciones extranjeras, si quieren que se aprueben ciertas operaciones. Pero en pocas industrias suele tener el impacto que tienen los M&A en telecom.

De inicio, la industria de las telecomunicaciones (telecom) es una de las más dinámicas y grandes del mundo. En cifras de Statista, se estima que este mercado tiene un valor de más de 1.6 billones de dólares. Un valor que, desde al menos 2013, va en constante crecimiento. Gracias a este masivo tamaño, las fusiones y adquisiciones suelen ser también cuantiosas. Solo en 2015, se operaciones valuadas en un gran total de 654 mil millones de dólares (mdd).

Precisamente porque los tratos en el sector telecom son tan grandes, suelen recibir especial vigilancia de las autoridades. En especial considerando cuántos servicios secundarios están construidos encima de estas plataformas. Y aún más si se empieza a considerar que muchos proveedores tienen una profunda integración vertical en muchas industrias relacionadas. Pero aún si conocen las barreras, muchas marcas no están muy conformes con este status quo.

Aprobar fusión o subir precios: ¿la amenaza de una telecom?

De acuerdo con AP, el CEO de una de las compañías telecom más importantes acaba de hacer un comentario bastante interesante con respecto a una operación. Desde hace meses que su compañía trata de cerrar la adquisición de una antigua rival. Sin embargo, el trato ha sido muy mal recibido por los reguladores, que todavía no le dan el visto bueno al trato. Así pues, el director ejecutivo de la compradora dijo que, de no pasar el acuerdo, tendría que subir precios.


Notas relacionadas


Los comentarios salieron de John Legere, CEO de T-Mobile. La empresa lleva tiempo tratando de comprar a Sprint por 26 mil 500 mdd. Sin embargo, los reguladores temen que, juntos, las compañías alteren la competencia en el entorno telecom de Estados Unidos (EEUU). En una declaración a las autoridades, el directivo apuntó que su empresa tendría que incrementar sus precios si no aceptan el acuerdo. Esto, para bajar su crecimiento y el estrés de su plataforma.

Una estrategia arriesgada

No sería la primera vez que los reguladores se oponen a una empresa, telecom o no, por temores de competencia. Facebook no ha podido lanzar su proyecto de criptomonedas Libra solo porque los reguladores de EEUU y Europa temen que rompa con la industria financiera. En julio, Amazon intentó anexarse la app Deliveroo, pero fue frenada en Reino Unido. Algunos reguladores incluso temen que la compra de startups esté motivada por sus bases de datos.

La estrategia de T-Mobile es arriesgada. Por una parte, su argumento no es imposible de creer. Ciertamente las empresas del sector telecom están poniendo a sus servidores bajo constante estrés. Sin una correcta estrategia de crecimiento, tienen que limitar la cantidad de personas que se suman a su plataforma. Y también es cierto que subir los precios es una forma fácil de reducir cómo evoluciona su negocio a corto plazo. Al mismo tiempo, el tono es muy sombrío.

Parecería que la telecom está amenazando a las autoridades regulatorias con afectar a los consumidores si no la dejan salirse con la suya. Por supuesto, no es como que pueda ejecutar esta promesa sin tener repercusiones. Pero pone a las instituciones de defensa del público entre la espalda y la pared. Como lo expone T-Mobile, la audiencia podría sufrir tanto si se pasa la compra de Sprint como si no. En este aspecto, tal vez podría funcionar este recurso.