• De acuerdo con PwC, cada vez más empresas toman una estrategia centrada en datos

  • Asimismo, se está encontrando una gran oportunidad de monetización en estos insights

  • Las organizaciones temen la capacidad de las Big Tech con enormes sistemas de información

Gracias a un sinfín de escándalos de privacidad y ciberseguridad, los datos se han convertido en la preocupación de público, autoridades y compañías por igual. No es para menos, si se considera la gravedad y frecuencia de los incidentes que aún hoy llegan al ciclo de noticias. Por ejemplo, Facebook admitió, de forma involuntaria, un evento similar a Cambridge Analytica hace unos días. O la revelación que las Smart TV espían a sus usuarios de forma constante.

No son miedos sin fundamento. Personas, reguladores y marcas hacen bien al preocuparse de la vulnerabilidad de los datos en la era digital. Según Webiste Hosting, cerca de uno de cada cinco archivos en el mundo pueden ser vistos por el público. De acuerdo con SmallBizGenius, entre 2018 y 2023 se van a exponer los perfiles de unas 146 millones de personas solo en Estados Unidos (EEUU). Además, en cifras de Comparitech, hay un hackeo cada 39 segundos.

Pero cuando se piensa en violación de datos o privacidad en línea, la mayor parte de la gente y reguladores no piensan en agentes maliciosos. En realidad, la mayor parte de la gente está preocupada por el posible mal uso que las grandes empresas puedan darle a su información personal. Una vez más, no son temores sin fundamento, considerando todos los precedentes que existen en el entorno. Sin embargo, podría haber más riesgos de los que se consideraban.

Fusiones y adquisiciones, ¿excusa para recolectar datos?

Hace unos días, se cerró uno de los tratos más grandes en la historia reciente de la industria de tecnología. Google realizó la compra de Fitbit, la gigante de dispositivos de fitness. Con una cifra de más de dos mil 100 millones de dólares (mdd), en su momento se pensó que la acción sería una respuesta a la creciente dominancia de Apple en el sector health. Sin embargo, los reguladores en la Unión Europea (UE) temen que la razón detrás de la compra sean los datos.

De acuerdo con Reuters, la jefe del órgano europeo de competencia, Margrethe Vestager, hizo públicos estos temores. Aunque se negó a mencionar una transacción en específico, señaló que varios reguladores temen que las empresas compren otras marcas para controlar sus bases de datos. Apuntó que el tema se seguirá discutiendo en el futuro. En específico, cómo esta posible práctica podría incrementar las barreras de entrada y dificultar la innovación.

El nuevo gran recurso para las empresas

Naturalmente, hay varias adquisiciones que podrían estar bajo el escrutinio de la UE por la cuestión de datos. Hace poco Roku compró al negocio de publicidad programática Dataxu, en teoría para reforzar su negocio en streaming. En 2018 Adobe se adueñó de Marketo, que le permitió entrar de lleno a la industria del marketing. Uber, previo a su salida a la bolsa, hizo una agresiva inversión para apoderarse de un servicio de taxis compartidos en la ciudad de Dubái.

¿Tendría sentido que las empresas estén guiando sus adquisiciones por los datos? Es cierto que podría ser una posibilidad. Muchos agentes están preocupados que, conforme se pasen más regulaciones de privacidad, sea más difícil recopilar información de los usuarios. Adquirir empresas con grandes repositorios de información no solo les ayudaría a sobrellevar este nuevo panorama. También les permitiría tener fuentes más diversas de insights en el futuro.

Pero también es necesario poner en perspectiva qué tan importantes son los datos para las compañías. Claro que hay segmentos donde las empresas tienen mucho que perder si no tienen acceso a la misma información que siempre. Al mismo tiempo, las compras de mayor perfil que se han realizado también ha sido de marcas con grandes ideas que complementan su negocio. Tal vez, con el tiempo, será posible determinar si se trata de una posibilidad real.