• De acuerdo con Business of Apps, LinkedIn tiene alrededor de 590 millones de usuarios en todo el mundo

  • La red social participó en una campaña de promoción para la película de Disney The Lion King

  • Zariance apunta que siete de cada 10 usuarios consideran la plataforma como una fuente confiable de contenido

Hay varios argumentos en contra de las redes sociales. De inicio, plataformas como Instagram, Facebook y WhatsApp no tienen la confianza de los gobiernos en tiempos de crisis. Además, hay sitios que han sido duramente criticados por cómo abordan la lucha contra contenidos falsos y tóxicos. Es sin contar que hay consecuencias físicas y psicológicas graves de su uso. Ni siquiera proyectos como LinkedIn, que en teoría tienen otra función, evaden la controversia.

Un reporte de AP apunta que LinkedIn estaría siendo utilizado regularmente como una herramienta de espionaje por varias potencias rivales de Estados Unidos (EEUU). La agencia apunta al perfil de Katie Jones, una mujer de 30 años con experiencia profesional y varias conexiones a grandes agentes de la escena política norteamericana. Sin embargo, varios expertos han dicho que la presunta experta es la creación de una Inteligencia Artificial (IA).

Expertos consultados por la agencia apuntan que el caso de Jones no es único. Afirman que hay varios perfiles falsos en LinkedIn, todos potencialmente utilizados en tareas de espionaje. Presuntamente serían esfuerzos manejados por potencias extranjeras, entre ellas China. Entre los elementos que delatan la falsedad de la persona, destacan algunos elementos visibles de su presunta fotografía y las inconsistencias en su CV. El perfil ya fue borrado de la red social.

LinkedIn, redes sociales y espionaje

No es la primera vez que una red social se involucra en un conflicto de interferencia extranjera. Facebook habría sido instrumental, a través de Cambridge Analytica, en las últimas elecciones presidenciales de EEUU. De acuerdo con Vice, hay proyectos de inteligencia que mezclan reflexiones obtenidas de estas plataformas para predecir los patrones de comportamiento de la gente. La misma LinkedIn ya ha tenido en otros países incidentes de perfiles espía falsos.

Cabe destacar que el espionaje en LinkedIn ya ha tenido repercusiones en el pasado. En 2017, un ex-agente de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA) compartió documentos clasificados a agentes chinos. Posteriormente se reveló que el intercambio ocurrió mediante la red social. Si bien entonces hubo contacto entre individuos reales, el caso muestra que los esfuerzos de inteligencia de potencias extranjeras pueden tener frutos concretos en estos canales digitales.

Este nuevo reporte no pinta bien para las redes sociales como un todo. De por sí reguladores y público exigen a agentes como Facebook y Google, así como otras tecnológicas, que tengan más cuidado con el manejo de la información de sus usuarios. Ahora LinkedIn no es capaz de detener la interferencia de agentes extranjeros en su plataforma. Conforme se van apilando escándalos y controversias, se reafirma la necesidad de un control externo más estricto.

Si hay un punto positivo en el caso de LinkedIn, es que buena parte de la responsabilidad cae en los usuarios. La plataforma reafirma que no hay que aceptar contactos de personas completamente desconocidas. Sin embargo, también es cierto que la red social podría hacer un mejor trabajo en esta labor de concientización. Así que, aún cuando tal vez no es técnicamente culpable, tampoco parece esforzarse particularmente para resolver la cuestión.