Netflix: un cambio que parece inminente, pero que los usuarios podrían odiar y dejarla

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Imagen: Bigstock

Es un hecho que se está gestando una guerra de plataformas de video streaming, todas buscarán ganar la preferencia del espectador, y una donde Netflix parece llevar la mano. La pregunta es, ¿por cuánto tiempo?

Actualmente la compañía de Los Gatos, California cuenta con una base de más de 148 millones de suscriptores a nivel global y reporta ingresos por más de 4 mil 521 millones de dólares (1T de 2019), destacando que sigue sumando usuarios, principalmente en los mercados internacionales y que es saludable financieramente.

El problema, es que no sólo crecen rivales como Amazon Prime Video y Hulu, que en los últimos años han mostrado que pueden competir, sino que ahora tiene que prepararse ante la inminente llegada de pesos pesados como Disney+ y las plataformas (aún sin nombre) de Warner Media y NBCUniversal, todas con un importante arsenal de series, películas y franquicias que tienen un fuerte vínculo con diversos segmentos del público.

Una industria que te obliga a ser más estratégico

El aumento de jugadores en el mercado SVoD parece no preocupar a la compañía dirigida por Reed Hastings, pues en varias oportunidades han dicho que confían en sus contenidos y estrategia.

“No anticipamos que estos nuevos participantes afectarán materialmente nuestro crecimiento porque la transición del entretenimiento lineal a la demanda es muy masiva y debido a la naturaleza diferente de nuestras ofertas de contenido”, apuntó Netflix en su carta a inversionistas cuando presentó su reporte del primer trimestre.

“Creemos que todos seguiremos creciendo a medida que cada uno invierte más en contenido y mejoramos nuestro servicio, y los consumidores siguen migrando fuera de la visualización lineal”, añadió.

Sin embargo la realidad parece ser otra. Aunque varios analistas estiman que Netflix mantendrá su peso en la industria, esto no quiere decir que no se preocupe por asegurarse que sea así.

Hace sólo unos días la compañía anunció que realizará una nueva venta de bonos por 2 mil millones de dólares, y que la realizará en una colocación de dos partes; una emitida en dólares y otra en euros.

Su objetivo es recaudar fondos que se utilizarán para gastos corporativos generales, entre los que se incluyen nuevas “adquisiciones de contenido, producción y desarrollo, gastos de capital, inversiones, capital de trabajo y posibles adquisiciones y transacciones estratégicas”.

Esto quiere decir que buscará incrementar su presupuesto para contenidos, mismo que el año fue cercano a los 13 mil millones de dólares, según datos de The Economist, y que para este año podría alcanzar los 15 mil millones, de acuerdo con información difundida por ComicBook, en enero pasado.

El paso que parece obligado para Netflix

Si duda, incrementar su presupuesto para adquirir nuevas licencias de distribución de contenidos y producir nuevas series, películas, series animadas y documentales, exigirá a Netflix mucha disciplina y estrategia financiera.

Esto podría obligarla a hacer un cambio que se ha encargado en de rechazar en repetidas ocasiones: la publicidad.

Al menos es lo que anticipan especialistas de la industria. Esta semana, ejecutivos de Google y UM Worldwide señalaron que a medida que evoluciona la industria la situación podría cambiar.

Durante su participación en el Digital Content NewFronts, organizado por la IAB, Tara Walpert Levy, vicepresidente de soluciones de medios y agencias de Google y YouTube, dejó entrever que Netflix ya está trabajando hacia un futuro con publicidad.

Una tesis que parece compartir Joshua Lowlock, vicepresidente ejecutivo y director digital y de innovación de Interpublic UM Worldwide, quien sostuvo que no puede imaginar un mundo “donde Netflix esté libre de anuncios para siempre”.

¿Un error o acierto?

Para diversos especialistas el incluir publicidad no necesariamente es cometer suicidio para Netflix. Así lo expuso en el mismo evento Kristin Lemkau, CMO de JPMorgan Chase, quien sostuvo que si se ofreciera “un nivel sin publicidad y un nivel con publicidad, eso podría atraer a más espectadores”, según recaban desde AdAge.

Esta opción no es descabellada, hay plataformas que ya tienen este modelo como Hulu, por ejemplo. Sin embargo, la realidad dicta que el consumidor rechaza la presencia de publicidad.

De hecho, un estudio realizado por Audience Project, citado en The Drum, refiere que hasta un 57 por ciento de las personas cancelaría inmediatamente Netflix si se publicaran anuncios.

Los datos que consideraron la encuesta a mil 600 consumidores en Reino Unido, Estados Unidos, los países nórdicos y Alemania, señalan que incluso si la opción de Netflix fuera ofrecer el servicio a un menor costo en sus planes, tampoco convencería a los usuarios; el 42 por ciento de las encuestados así lo afirmó.

Está bien, los especialistas señalan que la presencia de publicidad en Netflix es casi un paso obligado y que incluso podría servir para atraer más suscriptores. Esto sin duda ayudaría a rentabilizar la plataforma, el problema es el cómo hacerlo para que no afecte y tenga un efecto como el señalado por Audience Project; tal vez contenidos patrocinados (tipo medios permisionados) o presencia de product placement podrían ser opción.