• En todo el mundo, las muertes de COVID-19 ya sobrepasan las 210 mil

  • Infecciones confirmadas, por otro lado, sobrepasaron hace poco los tres millones de casos

  • Solo los EEUU son responsables de una tercera parte de los casos totales desde el inicio de la pandemia

Si bien la pandemia de COVID-19 asaltó prácticamente a todo el mundo casi al mismo tiempo, cada pocas semanas nace una nueva región o país que es el desafortunado foco de infección. Al inicio fue China, el epicentro del brote. Poco después Italia y España tomaron la batuta, con lo que provocaron un desastre en Europa y occidente. Ahora Estados Unidos (EEUU) es donde hay más nuevos casos cada día. Pero dentro de muy poco, otra nación podría tomar su lugar.

Por desgracia, este “honor” será para un país de América Latina (Latam). De acuerdo con AP, investigadores locales temen que su nación rápidamente supere a EEUU como el lugar donde la crisis de la COVID-19 sea más grave a escala global. Hay varias raíces de estos temores. En primer lugar, está la débil respuesta del gobierno, en línea con la insistencia de su presidente a minimizar el riesgo sanitario. También, la culpa esté en las pobres restricciones de circulación.

El país en cuestión es Brasil, la nación más grande de toda la región con más de 211 millones de habitantes. Virólogos de la Universidad de Sao Paulo apuntan que el entorno de COVID-19 apunta a una catástrofe sanitaria al corto plazo. Aunque solo hay 67 mil casos comprobados, especialistas temen que la cifra sea más cercana al millón. Muchos hospitales también están empezando a verse rebasados, lo que provoca que mucha gente solo muera en sus casas.

Medidas contra la COVID-19

Rápidamente ha quedado claro que, en todo el mundo, la respuesta contra la pandemia está muy lejos de ser perfecta. En EEUU, su mismo presidente se ha encargado de esparcir fake news entre la población. Dentro de Europa, el sector automotriz está preparándose para volver a las actividades, aún si algunos expertos y compañías temen que es muy pronto. Y en Asia, desde hace más de un mes, los miedos ante una segunda ola de COVID-19 están en aumento.


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La situación de Brasil es grave, pero también sirve como ejemplo a otros países que todavía no pasan lo peor de la pandemia. Desde el principio las autoridades de salud en todo el mundo se encargaron de reafirmar que la COVID-19 sería una enfermedad muy seria. Como tal, es crucial que las autoridades de gobierno pongan todo su esfuerzo en concientizar a la población sobre el impacto que puede tener. Y a la vez, actuar con el profesionalismo y la urgencia necesarios.

A la vez, Brasil también demuestra la enorme importancia de las medidas de sana distancia. Si bien pueden parecer innecesarias o hasta cansadas, son la mejor forma para evitar un colapso del sistema de salud. Cierto, es inevitable que muchas personas fallezcan ante la COVID-19. Pero entre más pacientes graves haya simultáneamente, será más difícil atenderlos a todos de forma correcta. Por tanto, se registrarán fallecimientos que de otra manera se habrían evitado.

Pandemia en América Latina

Como el resto de los países del mundo, también las naciones latinas han lidiado como pueden con la COVID-19. Empresas como Dow se han comprometido a abordar algunos impactos que la enfermedad ha tenido en la región. También se ha llegado a temer que la influencia de EEUU evite el suministro de equipos médicos a las naciones peor afectadas. En términos generales, los consumidores de Latinoamérica también cambiaron radicalmente muchos de sus hábitos.

También hay varias noticias para los países de la región. En Argentina, de acuerdo con la BBC, se han cancelado todos los viajes en avión hasta el primero de septiembre para tener control del impacto de la COVID-19. Según Al Jazeera, los gobiernos locales parecen mal preparados para lidiar con estos problemas, pues muchos ya estaban incluso en recesión desde antes. Y en sectores como prisiones, según Los Ángeles Times, el pánico es todavía más grande.

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