Las 5 claves para construir un Capital Político

Un actor político que sabe que servir es un privilegio de reyes, debe edificar su capital político diseñando trascendentes políticas públicas que beneficien directamente a sus ciudadanos.

Hoy en día, la única carta credencial que un actor político y miembro de la esfera pública puede presentar ante el ciudadano-elector, tratando de convencerlo de que es su mejor opción par representarlo y ofrecerle beneficios tangibles, se llama REPUTACIÓN, que es directamente proporcional a la construcción positiva del capital político.

La reputación, que es la positiva consideración que se tiene sobre alguien por sus buenas cualidades, es ahora objeto de estudios y enfoques que la ha llevado con buena inercia a integrar los contenidos de materias, paneles y conferencias en los claustros universitarios que tienen escuelas de comunicación y de empresariales.

Nos encontramos resolviendo problemáticas cada vez más complejas. Enfrentamos ahora nuevas reglas y ordenanzas que invitan a los tomadores de decisiones y miembros de la esfera pública a ser más cautos en la toma de sus decisiones, so pena de que la reputación y el capital se minimice.

Hablando de cualquier actor político o social, no debe ser rebasado por la instantaneidad y tomar caminos de manera apresurada sin analizar todos los enfoques que impactan a su reputación.

Entremos en materia y revisemos ahora, las cinco claves para construir la reputación, realizando buenas acciones que abonen al capital político:

1Liderazgo:

Tenemos en el mundo una escasez de líderes que nos motiva hoy a preguntarle a usted, amable elector, ¿en dónde quedaron?, ¿se están extinguiendo acaso?, pues las señales que recibimos de muchas partes del orbe es que no se encuentran a los verdaderos líderes capaces de llevarnos a mejores niveles de desarrollo.

En este renglón, aplica el ejemplo del elefante que tiene características de liderazgo que son dignas de ser imitadas, veamos por qué: 1. Orejas grandes que le permitan escuchar muy bien las necesidades. 2. Trompa larga que le facilite olfatear problemáticas. 3. Piel resistente para aguantar los embates de los adversarios. 4. Patas fuertes que le lleven a la prudencia dado que no puede pisar sobre cualquier terreno. 5. Una memoria a toda prueba, que le permita tomar buenas decisiones. 6. Colmillo reluciente y largo que le posibilite ejecutar los planes.

2Diseño de buenas políticas públicas:

Un actor político que sabe que servir es un privilegio de reyes, debe edificar su capital político diseñando trascendentes políticas públicas que beneficien directamente a sus ciudadanos.

3Capacidad para resolver una crisis:

Se obtiene un buen capital político cuando un actor social resuelve con prontitud, creatividad y contundencia, cualquier crisis que se le presente.

4Adecuado uso de la tecnología:

Es indispensable hacer uso de la tecnología que nos permita optimizar procesos, pero no aquella que despersonaliza a la sociedad aislando al político en menoscabo del crecimiento de su capital.

5Equipo eficaz:

Un líder sin un equipo empoderado y capacitado, es un líder corto en el alcance de sus metas. Un equipo, siempre, es más que una individualidad.

¿Qué tenemos?

El líder social que trabaja para tener una buena reputación debe hacerlo construyendo todos los días su capital político poniendo atención en las cinco recomendaciones comentadas.

Nos encontraremos más adelante.