• Activision Blizzard, conocida por la serie de videojuegos Call of Duty, perdió seis por ciento de su valor en la bolsa

  • Por su parte la creadora de la popular franquicia Battlefield, Electronic Arts, se desplomó 4.12 por ciento

  • La compañía madre de los creadores de Grand Theft Auto, Take Two, recibió un golpe de 4.96 por ciento en sus acciones

Con la prevalencia de las herramientas digitales, algunas formas de entretenimiento son más populares que otras. Las redes sociales, por ejemplo, consumen en promedio casi dos horas diarias de la vida de sus usuarios, según Zariance. Los videojuegos también son un pasatiempo común a los que, según Limelight, la gente dedica cerca de seis horas semanales.

Aparentemente, también son la principal causa detrás de los episodios de violencia en Estados Unidos (EEUU). Según Bloomberg, el presidente Donald Trump culpó a los videojuegos por ocasionar los dos tiroteos que se cobraron 30 vidas en menos de 13 horas este fin de semana. A raíz de las declaraciones del ex-magnate, las acciones de varias compañías de la industria se desplomaron. Entre las afectadas se cuentan Electronic Arts, Activision Blizzard y Take-Two.

Videojuegos, ¿fuente de violencia?

Esta no es la primera vez que agentes políticos culpan a la industria de estas agresiones. Hace medio año, reguladores de Pennsylvania querían poner un impuesto especial a videojuegos violentos. En abril pasado, autoridades de Brasil simple y sencillamente convertir la creación, distribución y uso de estos títulos un crimen. El mismo Trump, hace poco más de un año, utilizó la misma retórica tras uno de los tiroteos masivos más mortales de la historia de EEUU.

Sin embargo, el nexo entre los videojuegos y la violencia ha sido probado como falso una y otra vez. En 2017, un estudio holandés señaló que esta forma de entretenimiento no perturba el desarrollo mental de los niños pequeños. En febrero, una investigación de la Universidad de Oxford reafirmó que no generan explosiones de agresividad en los jóvenes. Incluso grandes instituciones psicológicas han corregido previas conclusiones erróneas sobre el tema.

Más allá de los efectos de este debate en el entorno social, es importante observar cómo podrían afectar económicamente. Con ingresos de 137 mil 900 millones de dólares (mdd) anuales, se trata de una de las industrias más provechosas del mundo. Continuar con acusaciones sin sentido podría limitar severamente su desarrollo a futuro. Especialmente si los reguladores logran aprobar barreras legales a su crecimiento basados en premisas erróneas.