Estas fueron las marcas y empresas denunciadas de engaño por la Profeco durante 2019

Para los consumidores, recibir en cada compra aquello que en realidad las marcas ofrecen es un aspecto cada vez más importante.

La tendencia se relaciona de manera directa con las relaciones de confianza que se pueden generar entre targets y firmas comerciales, elemento que en la práctica resulta sumamente importante en cada decisión de compra.

Información publicada por Incaval destaca que la confianza que el consumidor expresa por una marca o empresa es un elemento que genera el 40 por ciento de las decisiones de compra, en donde el branding se ubica como el principal trust driver entre el 63 por ciento de los consumidores, de acuerdo con datos de C Space.

Las marcas denunciadas

Aunque el grueso de las organizaciones reconoce la importancia de entregar productos de calidad y alineados a lo que su comunicación y valor agregado prometen, lo cierto es que esto no siempre sucede.

En diversas ocasiones, el consumidor recibe “gato por libre” y durante el año pasado, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) hizo eco de estas inconsistencias dejando en evidencia a diversas marcas por incumplir información incluida en su etiquetado o por incluir ingredientes así como componentes que, además de engañar al consumidor, podrían representar un daño al momento de ser consumidos o utilizados.

En este sentido, durante el año pasado, diez categorías de productos estuvieron especialmente bajo la lupa del organismo encargado de hacer valer las garantías del consumidor, en donde muchas marcas y empresas saltaron a la vista ante denuncias y reportes de engaño en su promesa de producto o bien posibles ingredientes dañinos para la salud:

Atún

Luego e realizar un análisis a 57 presentaciones de latas de atún, la Profeco determinó en marzo pasado que 18 contenían soya en lugar de pescado, esto sin que se indicará al consumidor la exigencia de este ingrediente.

Según los informes del organismo, el peor caso al respecto fue protagonizado por la marca Aurrera, lata aunque se promociona como atún aleta amarilla con proteína de soya en agua y aceite, contenía un total de 62 por ciento de soya, en lugar de pescado.

Agua mineral

Durante el mes de abril, la marca de agua gasificada Peñafiel mantuvo en el ojo del huracán luego de que la publicación Consumer Reports alertara sobre la presunta presencia arsénico en cantidades superiores a lo permitido en agua para consumo humano en sus productos.

Ante las operaciones de la marca en el país, la Profeco tomó cartas en el asunto y solicitó información a la empresa sobre el caso, aunque después de las investigaciones se determinó que las cantidades de arsénico presentes están dentro del rango permitido.

Aguas alcalinas

Entre las promesas de estos productos al consumidor se encuentran beneficios de oxigenacion, equilibrio del PH, neutralizar radicales libres, fortalecer el sistema inmune y eliminar la acidez. No obstante y después de examinar a 19 marcas de aguas alcalinas, la procuraduría determinó que no todos los productos de la categoría entregaban este beneficio.

Entre las marcas que no ofrecían estos beneficios fueron nombradas firmas como Zoé Water, agua alcalina de 750 mililitros; Icelandic Glacial, agua de manantial de Islandia, de medio litro y 750 mililitros, y Valley Foods, agua alcalina de un litro.

Bebidas de semillas y granos 

Tras un análisis, la Profeco determino que las bebidas vegetales desarrolladas a base de arroz, coco, soya, almendra o avena contenían en sus empaque leyendas que podrían inducir a pensar que son leche o lácteos, situación que se traduce en un engaño si consideramos la cantidad proteínas aportadas.

El organismo determinó que el principal competente de estos productos es agua, al tiempo que aseguró que contienen altas cantidades de sodio.

Ante el elevado precio de estos productos -si se compara con un bote de leche convencional- la Profeco señalo a marcas como Calahua Coconut Milk, Agua de Coco Coconut Milk, Santiveri Organic Bio, Terrafertil Nature’s Heart y Kosher.

Aceites gourmet

Los aceites comestibles desarrollados a base de ajonjolí, aguacate, cacahuate, olivo y de semilla de uva, por ejemplo, fueron denunciados de engaño por la institución debido a que, en general, están alterados con aceite de cártamo.

De esta manera se abrieron 23 procedimientos contra diversas empresas por esta falacia, en donde destacaron las marcas San Lucas de uva; los de aguacate de las marcas Cate de mi Corazón, Avocare, San Lucas; y los de ajonjolí Kaporo, Foreway Sesame Expert y Kumchum. 

Al mismo tiempo se señalaron a las marcas Satoru, aceite de ajonjolí; la Cocina Verde, de ajonjolí orgánico; así como Mazola y Olivos Mendoza por no cumplir con la Norma Oficial Mexicana Satoru.

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