• La campaña, llamada Signs, fue diseñada por la agencia de publicidad Leo Burnett

  • Serena Williams es, según ESPN, la octava tenista más talentosa de todo el mundo

  • En cifras de AllState Foundation, el abuso doméstico financiero está presente en el 99 por ciento de los casos de violencia

A lo largo de los años, la violencia ha evolucionado en métodos y formas. Así como la gente puede lastimar físicamente a cualquier otra persona, también se puede hacer daño al reprimir la libertad de expresión de otros. Asimismo, se puede afectar la carrera profesional de otros u ofender a grupos enteros con comentarios o activaciones insensibles. Sin embargo, algunos métodos tienden a pasar desapercibidos, como lo apunta una campaña.

En su más reciente anuncio, la organización AllState Foundation busca concientizar al público, específicamente a las mujeres, sobre la prevalencia y signos del abuso doméstico financiero. Para la campaña, este grupo contrató a la famosa deportista Serena Williams. La campaña pone a la atleta como su vocera, que trata de advertir a víctimas de los signos de alerta sobre esta forma de violencia. También pide a las víctimas buscar ayuda si se sienten identificadas.

¿Cómo abordar la violencia en una campaña?

Williams y la organización son solo los últimos agentes en señalar las muchas caras de la violencia de género. Melinda Gates, en una campaña donde se alió con varios comediantes, intentó difundir la verdadera magnitud de la brecha entre hombres y mujeres. También marcas como Ayudín, Bumble, L’Oréal, Queen V, Dame Products y Forbes han hablado sobre el reto.

La relación entre la violencia y la publicidad es compleja. De acuerdo con The Fashion Law, muchas marcas en la industria de la moda todavía retratan el abuso, especialmente a mujeres como algo normal. The Conversation señala que este tipo de campaña también ayuda a normalizar y trivializar estos incidentes. Incluso sin relación alguna con el género, Slate apunta que estas narrativas no son mejores para vender productos o servicios.

Así pues, en términos generales, las marcas deberían simplemente alejarse de esta retórica. Salvo, por supuesto, casos como la campaña de Serena Williams y AllState Foundation. Las marcas y la industria del marketing y la publicidad son muy influyentes en la forma que se desarrolla la cultura. Así que reforzar un discurso de violencia, incluso en un tono cómico, simplemente ayuda a legitimar a aquellos agentes que son dañinos para la sociedad.