En prácticamente todas las industrias existen clichés en lo que se refiere a sus comerciales. Una campaña para vender carros por lo general tocará temas como velocidad, conveniencia y poder. En el caso de las compañías de entretenimiento, sus trailers está repletos de escenas impactantes y divertidas de la película o videojuego. Y para las agencias de viaje, no hay nada más recurrente que mostrar cómo las personas se divierten en destino exóticos y atractivos.

Por eso destaca la nueva campaña de Hotels.com. La agencia de viajes en línea (OTA) publicó ocho nuevos comerciales en su página oficial de YouTube. Todos ellos comparten una característica particular: son una clara burla a la cultura de Instagram. En la mitad de ellos, el foco es cómo publican y operan los influencers aliados de la industria turística. En los demás, se critica con humor las costumbres de los usuarios de la red social en vacaciones.

CPB fue la agencia detrás de esta campaña. Quinn Katherman, directora creativa de la empresa, apuntó que el razonamiento del proyecto va más allá del sentido humorístico. “Es muy sencillo venderle a la gente la idea de unas vacaciones. Pero es mucho más difícil llegar al fondo de las razones por las que los individuos deciden no salir. […] Decidimos aprovecharnos de algo emocionalmente verdadero, como qué tan miserable se siente una persona cuando no puede irse de viaje. Todo mientras el resto de tus contactos publica fotos increíbles”.

Otra campaña que se burla de Instagram

Parece que Instagram se ha vuelto objeto de burla recurrente. Hace una semana, KFC presentó una campaña donde criticaba con humor a los influencers de la red social. Para ello, creó una nueva versión de su icónico Coronel Sanders, una parodia de estas nuevas personalidades digitales. Y el #WorldRecordEgg fue en sí mismo una muestra de lo volátil, hasta ridículo, que puede ser el entorno de la red social, así como qué cosas alcanzan la popularidad.

Sin embargo, las burlas a Instagram también dejan muy en claro el poder de la plataforma en cuestiones de influencer marketing. De acuerdo con eMarketer, para 2017 estas publicaciones ya habían superado el millón 500 mil. La misma organización apuntó que este tipo de campaña amasó mil millones de likes en el mismo periodo. Además, en números de Statista, es efectiva para llegar a uno de los mercados más atractivos para las marcas del mundo: los millennials.

Al analizar esta campaña se puede concluir que los esfuerzos de Hotels.com, así como de otras marcas y comerciales, por burlarse de Instagram entran en la categoría de parodia. De acuerdo con Copyright Alliance, este concepto abarca cualquier obra que imita a otra para efectos cómicos. Su punto principal no es condenar o generar un cambio en el estilo del material original. Incluso podría argumentarse que lo celebra, perpetúa y hasta admira.

De esta forma, la campaña de Hotels.com no tiene por objetivo criticar a Instagram. Al menos, no con un tono acusador o para generar un cambio en su entorno de influencer marketing. De hecho, el esfuerzo comercial incluso se aprovecha de la popularidad y efectividad de estas herramientas. Al subvertirlas en sus anuncios, su atención es simplemente llamar la atención. Crear risas en el público, mientras se sabe a la perfección que el status quo conviene a todas las partes.