• De acuerdo con Statista, Pabst es más popular entre las personas de 30 a 49 años

  • BBH apunta que el pago por la campaña servirá para divertir a su personal, otros clientes y en eventos

  • Además de cervezas, se espera que la agencia reciba otros productos de su cliente, como café

Entre marcas y agencias creativas hay un vínculo particular. Por un lado no es extraño escuchar que dos agentes de estas industrias lleguen a conflictos legales o públicos por algunos trabajos. Además, las fricciones entre ambas industrias ha ido en aumento con la prevalencia de los modelos in-house. Al mismo tiempo, más de una campaña muestra la buena química que todavía existe entre estos negocios.

Muestra de ello es la campaña Stronger Than You Think, de la cervecera Pabst Blue Ribbon. La iniciativa tiene por objetivo promocionar su Stronger Steltzer, una nueva bebida con ocho por ciento de volumen alcohólico. En los tres videos, se marca un paralelo entre la fuerza del producto y la fortaleza de sus personajes. Pero lo que llama la atención de la iniciativa es su pago. Según AdAge, la agencia BBH aceptó 12 mil cervezas a cambio de su esfuerzo.



¿Una campaña que refleja el estado de las agencias?

La campaña de Pabst, y su forma de pago, llega en un punto de gran transformación para las agencias de marketing. Grandes grupos como Publicis están adquiriendo masivamente a otros agentes del entorno, consolidando su poder internacional. Asimismo, algunas organizaciones se han visto bajo el asedio del público por las cuentas que han decidido aceptar.

Esta transformación es sintomática de algunos de los grandes retos que enfrentan estas agencias. HiveDesk apunta que muchos negocios buscan desesperadamente obtener más clientes. El pago por la campaña para Pabst, según la misma BBH, fue una estrategia para atraer la cuenta bajo su techo. Esto también se relaciona con la creciente competencia de la que habla Clickz y los problemas de comunicación con los clientes que describe Statista.

Regalar el trabajo de la agencia, aunque sea una corta campaña de tres videos a cambio de miles de cervezas, es una buena anécdota a futuro. Como estrategia de negocio, en cambio, es controversial. Puede darse al mercado la idea que estas empresas están dispuestas a trabajar casi de a gratis. Eso no solo desprestigia a las organizaciones que implementen estas iniciativas. También hiere a la industria en general, pues refleja un estado de desesperación.