Argentina tuvo el déficit comercial más alto en su historia

La balanza comercial argentina tuvo la peor caída de toda la historia. Récord de importaciones y el dólar barato, entre las causas. Es una alerta para la economía del país.

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La economía argentina no está pasando por un buen momento. La inflación sigue muy alta (24% en 2017), las ventas en general continúan estancadas y el endeudamiento externo avanza. En ese marco, una novedad que suma pesimismo a la hora de las previsiones futuras: la balanza comercial tuvo el peor rojo de toda la historia, con US$ 8.471 millones.

“Por el dólar barato, la apertura comercial, las mayores importaciones de autos y maquinaria agrícola, el repunte de la actividad y también por el retraso de las exportaciones del complejo sojero y un deterioro de los precios de exportación, en 2017 el déficit comercial alcanzó el récord, de acuerdo a las cifras del Indec”, dice Clarín.

El saldo comercial negativo, que roza los US$ 8.500 millones, es casi el doble de los US$ 4.500 millones que estimaba el Presupuesto 2018, y supera largamente el otro año deficitario del siglo 21, que ocurrió en 2015 y fue de 3.400 millones.

Hay que remontarse a 1994 para hallar un año tan malo en este sentido. En esa oportunidad, la balanza comercial que sopesa importaciones versus exportaciones registró un déficit de US$ 5.751 millones.

Una de las principales causas es la suba de las importaciones y una baja en las exportaciones. Medidas en dólares, las exportaciones crecieron un 0,9% y las importaciones el 19,7%. En volumen, las ventas al exterior bajaron el 0,4 y las importaciones subieron el 14,6%.

China fue el país con el que Argentina tuvo en 2017 el mayor déficit (–US$ 7.736 millones). Brasil es el otro máximo responsable, con US$ 7.701 millones a favor del gigante latinoamericano. Con ambos países, todos los meses de 2017 fueron deficitarios para el país que hoy gobierna el empresario Mauricio Macri.

Otros datos de la economía argentina en 2017

“Los intereses de la deuda pública registraron un avance muy importante entre 2016 y 2017, ya que dieron un salto de 0,5% del PBI, al pasar de 1,7% a 2,2% (en términos reales crecieron un 46,2%)”, analiza La Voz. Y algo más grave que destaca el mismo medio: “la fuga de capitales aumentó un 123% en 2017, alcanzando el récord de US$ 22.100 millones. Casi la mitad de toda la deuda externa colocada por el ministerio de Finanzas”.

Asimismo, también bajó un 6% anual la inversión extranjera directa, que fue de sólo US$ 2.300 millones, mucho menos de lo esperado para uno de los pilares en lo que el Gobierno pretende asentar la economía.

En lugar de inversión productiva, muchas de las divisas terminaron –vía pesos– en inversión financiera, que creció más de un 500% durante 2017, alcanzando los US$ 9.900 millones. “Ese resultado indica que 18,85 de cada 100 dólares que ingresaron al país durante 2017 fueron a parar a la ‘bicicleta financiera’ a través de las Lebac [títulos de deuda a corto plazo]”, dice La Voz.


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