8 cosas que puedes hacer para soportar un empleo que detestas

Cuando se está en un trabajo que se detesta, pensar en el cambio es lo ideal y lógico, pero no siempre se puede pasar a una nueva posición, puede que no se haya encontrado la opción adecuada o puede que algún factor importante como una paga de la que depende una hipoteca, préstamo u algún otro beneficio, obliguen a mantener un nexo profesional del que se huiría si se pudiese.

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Pensar en trabajar y sentir que no se tienen ganas de ir a la oficina, nunca, o que todo lo que sucede allí es molesto, es una señal de que se deben tomar medidas para lidiar con la situación. No se trata de erradicarla, sino de cambiar la perspectiva del día a día laboral para sacar lo mejor de ella, sobrellevarla y evitar vivir intoxicado y odiando cada hora que se pasa en el trabajo.

Para ayudar en esa difícil fase de la vida laboral, varios son los consejos que brindan los expertos, entre los cuales cabe mencionar:

1.- Sé creativo

Desde Forbes, por ejemplo, recomiendan utilizar el aburrimiento o falta de inspiración que suelen traer consigo esos trabajos que se detestan, para dar espacio a la creatividad.

Si el trabajo no ‘seduce’, busca espacios para la creación. Desarrolla nuevas formas de llevar a cabo algún procedimiento, cambia el orden en el que realizas tus tareas, piensa como resolver algún problema de tu área o departamento, reorganiza tu sección, escribe un Whitepaper o desarrolla un nuevo producto. Todo vale. Aprovecha tu estadía en el puesto para crear.

2. Aprende o desarrolla nuevas habilidades

Para Cathy Goodwyn, coach laboral, otra forma de sobreponerse a una posición que se detesta, es la de aprovechar las ventajas que de la empresa actual para aprender nuevas habilidades o tener más conocimientos que luego servirán cuando se logre un cambio.

Si existe un curso de programación, de Excel, de cocina creativa o jardinería 3.0, tómalo. Prepárate para cuando llegue la oportunidad.

3.- Confía en que será temporal

Puede que parezca una eternidad y por ello vale la pena recordar que ‘esto también pasará’ y que este trabajo es una etapa, como recomiendan hacer desde el blog del Huffington Post. Esta visión, aligera las cargas y brinda una perspectiva menos desagradable del trabajo actual.

4.- Construye tu marca personal laboral

La mayoría de las personas no piensan en cimentar su marca personal o su red de contactos, hasta que deciden buscar trabajo. Aprovecha este ‘plateu” profesional para trabajar en ello. Participa en foros, actúa como conferencista, actualiza tus perfiles laborales en redes sociales, escribe artículos o un blog, tal como recomiendan desde Forbes

5. Haz una ‘revisión de tu realidad’

La publicación SheKnows lo explica perfectamente. Revisa porque te encuentras en esta posición laboral, con toda sinceridad. ¿Es tu primer empleo? ¿Pagan bien pero tu jefe es imposible? ¿Los beneficios son buenos aunque tu actual cargo es poco reconocido? ¿qué te llevó a aceptar este puesto?Analizar el porque ayuda a tener una perspectiva más equilibrada de la situación. No se trata de duras críticas sino de poner en su justo valor lo que te ha llevado a esta allí, con sus pros y sus contras.

6.-Practica el agradecimiento.

Puede que sea difícil, pero agradecer lo positivo, desde el lo más obvio de “tengo trabajo, mientras que existen muchos que no” hasta “los beneficios son buenos” o “mi empresa me permite estudiar un postgrado”, aporta razones para ver los aspectos positivos de la situación. además, el ser agradecido interior y exteriormente, suele traer atraer oportunidades a todo nivel en la vida.

7. Colócate un ‘escudo’ antes de entrar en tu oficina.

Para evitar que las cosas negativas de tu lugar de trabajo te afecten, imagina que tienes un ‘escudo’ protector, tal como sugiere Goodwyn. Créalo de un material que sientas invulnerable, da igual si te lo imaginas de hierro, piedra o se trata de una luz dorada, por muy cursi que parezca esta alternativa, esta experta asegura que ayuda a sentirse seguro y protegido en la oficina y que se deben dedicar 2 o 3 minutos diarios a su ‘colocación’, antes de entrar al sitio de trabajo.

8. Enfócate en el resto de tu vida

No se trata de evadirse, pero si de reconocer que aunque en este momento se deben soportar horas tediosas en el trabajo, el resto de nuestra vida tiene mucho de lo que se quiere. Otorga la debida importancia a las relaciones familiares y de pareja, a los amigos, a lo divertido que puede ser un fin de semana, al ejercicios físico que nos gusta o lo bien que se nos da cantar, o cualquier otro aspecto de los cientos de positivos que se tienen a diario. El trabajo es parte de la vida, pero no lo es todo y como ya se mencionó arriba, tampoco éste será para siempre. Mientras tanto, respira profundo y disfruta del resto de tu vida.