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Una llanta de origen mexicano

Hacía finales de la década de los años cincuenta Tornel comenzó a fabricar cámaras para llantas de bicicletas y a principios de los 60, llantas para bicicletas.

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Hace unos días paseando por la delegación Azcapotzalco, me encontré una pequeña estatua dedicada a Armando Tornel Murillo.

De inmediato vino a mi mente un logo con una letra muy garigoleada en negro sobre fondo anaranjado, que tenía perdido en algún rincón de la mente, y en el que ocasionalmente se incluía una llanta.

Además, en la placa especifica que Armando Tornel Murillo es el único mexicano en el Salón de la Fama de la Industria Llantera Internacional.

José Armando Tornel Murillo nació en 1909 en Jalisco en la zona cercana al Salto de Juanacatlán. Como muchas familias en los tiempos convulsos de la revolución, los Tornel terminaron en la Ciudad de México, el padre trabajaba en una distribuidora de automóviles y el joven, Armando, que estudiaba en la escuela nocturna, se desempeñó como vendedor de llantas. Los autos eran una de las grandes novedades del nuevo siglo. En 1930, Armando Tornel fue enviado por su padre a Estados Unidos a trabajar y a estudiar ingeniería de la llanta en el Laboratorio Smithers, en la ciudad de Akron Ohio, y también estudio en el Laboratorio Vanderbilt nuevas tecnologías para el uso del hule. Tambien trabajo en la empresa Mohawk Tire.

Cuando Tornel regresó a México en 1933, junto con su padre, Isauro Tornel, creó una compañía dedicada a la venta de llantas a la que nombraron Compañía Hulera El Centenario. Hacía 1937 ya vendían dos marcas de llantas hechas por la Compañía Hulera Centenario; la América y la All State.

La Compañía Hulera El Centenario se estableció primero en las calles del centro de la Ciudad de México, pero fue moviendo sus instalaciones con el tiempo hacía zonas externas de la metrópoli. En 1951 la empresa cambio de nombre por Hulera Tornel, Armando Tornel se convirtió en director de la misma y dos de sus hermanos se unieron a la empresa. Además de las llantas Tornel comenzó a fabricar materiales para reparación de neumáticos. La empresa creció de manera importante en el mercado nacional, su competencia principal eran otras empresas nacionales entre las que estaban General Popo, fundada en 1926, Euzkadi fundada en 1929 por Ángel Urraza. Paradójicamente esta última empresa construyó una enorme fábrica, considerada, en esos días, la más importante de América Latina a principios de la década de los años setenta en El Salto, Jalisco, poblado donde nació Armando Tornel.

Hacía finales de la década de los años cincuenta Tornel comenzó a fabricar cámaras para llantas de bicicletas y a principios de los 60, llantas para bicicletas. Más tarde en los años setenta, Tornel incursionó en la fabricación de llantas para camiones, camiones ligeros y camionetas.

Con el paso de los años y la llegada de las empresas extranjeras como Michelin, Goodyear, Bridgestone, las empresas mexicanas fueron formando alianzas con las extranjeras o fueron compradas por estas. Por ejemplo, en 1998 Euzakadi fue comprada por Continental. No sucedió así con Tornel que se mantuvo como la única marca mexicana y esto la llevó a tener la mayoría de mercado de llantas en el país.

Tornel creció y llegó a tener cinco plantas de producción en la Ciudad de México y en el municipio de Tultitlán. A lo largo de la primera década del siglo XXI, Tornel, con Armando Tornel Murillo al frente creció y dio batalla a las trasnacionales, se convirtió en una empresa exportadora y de aquella planta laboral de 27 personas en 1937, Tornel llegó a tener más de dos mil empleados. La avanzada edad del fundador de la empresa y tal vez el poco interés de los descendientes por la empresa, lo llevaron a finalmente vender su empresa a la compañía hindú JK Tyre, en 2008. JK Tyre fue fundada en 1874 por Lala Juggilal Singhania y su padre Lala Kamlapat Singhania. Armando Tornel se mantuvo como director de la empresa hasta unas semanas antes de su muerte.

Armando Tornel Murillo murió el 24 de febrero de 2010, tenía cien años de edad. Fua además un filántropo que ayudó a la comunidad y un empresario que se empeñó por hacer de la industria llantera mexicana una industria fuerte y unida.

Existen empresas que se desarrollan a través del tiempo como un legado familiar, y otras que son y pertenecen en la historia a un solo hombre, ese el caso de la empresa que Armando Tornel Murillo fundó. ν

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