• De acuerdo con Axios, Uber realizó su IPO durante “la semana de peor rendimiento de la bolsa en 2019

  • La huelga del miércoles previo al debut provocó reacciones negativas de candidatos presidenciales demócratas

  • El segundo día de operaciones, tras su debut bursátil, Lyft perdió 11 por ciento del valor de sus acciones

El mercado de los taxis compartidos es complejo, tanto en México como en Estados Unidos (EEUU) y a escala global. Dos de sus máximos representantes en todo el mundo, Uber y Lyft, recientemente tuvieron sus Ofertas Públicas Iniciales (IPOs). La primera registró una pérdida de seis mil millones de dólares (mdd) en sus primeras cinco horas. Y la segunda, aunque no se desplomó inmediatamente, también sufrió un enorme descalabro poco después de su debut.

Ninguna de las IPOs parece haber sido particularmente benéfica para ninguna de las compañías. Sin embargo, hay una curiosa ventaja que tanto Uber como Lyft ahora disfrutan gracias a su pésimo desempeño bursátil. De acuerdo con AP, después de perder 13 mil mdd entre ambas, han asustado a prácticamente toda su competencia, al menos en EEUU. La agencia asegura que en todo el país, ahora el mercado es casi un duopolio.

Aunque existen algunas empresas dispuestas a enfrentarse a Uber y Lyft, ninguna tiene el tamaño para representar una amenaza. Asimismo, asegura la agencia, es poco probable que otra compañía vuelva a reunir suficientes inversores para fondear un negocio de grandes proporciones. Esta situación, estiman analistas, significa que las dos marcas se enfocarán en crecimiento. Y, por consiguiente, seguirán sin ser negocios redituables por un buen tiempo.

Un mercado sin rivales

La situación de Uber y Lyft es muy similar a la de la industria de los automóviles eléctricos/híbridos en México. De acuerdo con El Economista, de enero a octubre de 2018 solo se vendieron casi 14 mil unidades. La cifra es minúscula comparada con el total de ventas del sector automotriz. Eso provoca que algunos agentes, como Hyundai y Suzuki confirmaron en entrevista con Merca 2.0, ni siquiera les interese hacer la inversión necesaria para participar.

Por supuesto, es una situación distinta que haya desinterés de los competidores a que exista pleno miedo a participar en la industria. En la segunda, que parece ser el entorno que han creado Uber y Lyft, el mercado en cuestión simple y sencillamente deja de ser negocio a ojos del resto. A largo plazo, sería en extremo beneficioso para las dos. Cuando por fin alcancen el mayor mercado posible, pueden empezar a invertir en volver redituables sus operaciones.

Una limitante a este plan sería únicamente la conducción autónoma. Varias automotrices y tecnológicas están invirtiendo en vehículos independientes que, eventualmente, se integren a plataformas de taxis para el servicio a usuarios finales. Uber y Lyft deben saturar rápidamente su mercado y después hacer redituable su negocio para poder enfrentar la llegada de estos futuros rivales. De lo contrario, la ventaja que han creado con sus pésimas IPO será en vano.