• Twitter cuenta con cerca de 139 millones de usuarios activos diarios que pueden ser monetizables.

  • Se estima que son 1.6 mil millones de visitantes únicos por mes ven tweets de la red social a través de plataformas de terceros.

  • Sólo el 3 por ciento de los tweets mencionan a las marcas directamente cuando se trata de cuestiones o problemas con el servicio de la compañía.

Entre las marcas de consumo, las redes sociales se han convertido en un espacio interesante para confortar a su competencia y generar interacción con miras a “robar” posibles clientes. Pero, ¿qué pasa cuando es Twitter quien busca trolear a su competencia mediante Instagram?

En días recientes un particular “troleo” por parte de Twitter a Instagram protagonizó algunas de las conversaciones dentro de esta última red social.

Troleo en campo ”enemigo”

Luego de un periodo (quizá largo) de inactividad, la red social del pájaro azul decidió comenzar a nutrir de contenido su perfil verificado en Instagram de una manera especialmente particular: publicando capturas de tweets publicados por otros usuarios en Instagram para dar promoción a su servicio.

En otras palabras, la estrategia de Twitter en Instagram es demostrar que “no está muerto” y que lo que sucede en su plataforma es “tan relevante” que los usuarios replican dicho contenido en otros espacios de interacción social como Instagram.

Todo comenzó cuando la usuaria identificada como @Miagrassia28 publicó desde su cuenta de Twitter un mensaje contundente:

“Instagram es literalmente solo capturas de pantalla de tweets y creo que @Twitter debería denunciarlos”

El mensaje fue entendido por la red social de Jack Dorsey como una oportunidad de promoción para generar interacción con sus usuarios.

De esta manera, luego de solicitar el permiso de la autora, Twitter convirtió el peculiar mensaje en seis imágenes que funcionaron como el “inicio” de la actividad de Twitter en Instagram dentro de la cuenta verificada @Twitter con la descripción “Screnshots of tweets”.

A estas publicaciones siguieron otras tantas en donde la red social retomó los tweets de otros usuarios para nutrir su perfil bajo la premisa “lo mejor de Instagram son los screenshots de Twitter”.

La acción ha generado el agrado de una gran parte de los seguidores de la red social en Instagram quienes además de entregar millones de likes, han calificado de positivo el “atrevimiento” de la plataforma de los tweets y los followers.

Una interesante estrategia de content

Lo hecho por Twitter para reactivar su cuenta de Instagram es interesante desde la óptica del desarrollo de una estrategia de content marketing que apuesta por capitalizar uno de los grandes activos que las redes sociales ofrecen a las marcas y sus acciones de comunicación: el contenido generado por los usuarios.

Capitalizar este activo de manera correcta puede significar para las marcas grandes beneficios si se considera el nivel de influencia y engagement que genera entre los públicos meta.

Para darnos una idea, basta con retomar los hallazgos de un estudio firmado por Ipsos MediaCT los cuales revelaron que los consumidores en particular, de edades entre 18 a 36 años confían en el UGC (User-generated content) un 50 por ciento más que en contenidos generados por otras fuentes. El estudio también encontró que el UGC en un 20 por ciento tiene más influencia en las decisiones de compra y 35 por ciento más de recordación que otros tipos de contenido.

Adicional, cabe mencionar que desde Audiense apunta, que al realizar una búsqueda online sobre alguna de las 20 principales marcas en el mundo, el 25 por ciento de los resultados obtenidos son enlaces a contenidos generados por las propias audiencias, mientras que en plataformas como Youtube los videos que entran en la categoría de contenido UGC son vistos 10 veces más que el contenido oficial de cualquier firma comercial.

EL pequeño gran detalle de Twitter en Instagram es algo más que un simple troleo. Se trata de una acción que entiende a profundidad lo que mueve a los usuarios y utiliza el contenido que ellos mismos genera, lo que a ojos de la audiencia se traduce en una comunicación cercana que, por definición, genera resultados positivos para la firma.