• El estudio fue realizado por la Northeastern University y la University of Massachusetts Amherst

  • Según los investigadores, AT&T sabotea el 74 por ciento de las descargas de video de Netflix

  • Por su parte, T-Mobile restringe el uso de Amazon Prime Video en más de la mitad de las ocasiones

Una de las tecnologías más prometedoras para el futuro cercano es el 5G. Las compañías de telecomunicaciones y comunicación móvil prometen no solo pedir taxis-helicópteros y alcanzar una velocidad de descarga de mil megas por segundo. También prometen poder ver videos de alta definición sin problemas de conexión o buffering. Por ahora, los proveedores de internet necesitan limitar las conexiones de sus usuarios para evitar sobrecargar sus sistemas.

Al menos, eso es lo que muchas telecom aseguraban al público. Pero una investigación de dos universidades en Estados Unidos (EEUU) muestra que estas prácticas no son lo que parecen. 650 mil pruebas de conexión demostraron que las compañías limitan los tiempos de descarga de ciertas plataformas de streaming de video mucho más que otras. Los expertos concluyen que esta irregularidad podría ser a causa de un error o de una acción intencional.

Estrategias sucias en la guerra del streaming de videos

Varias marcas han sido acusadas de favorecer a un agente en particular cuando presumen ser neutrales. La Casa Blanca cree que varias redes sociales censuran y atacan los videos, textos y agentes más conservadores en sus plataformas. En el otro extremo, la comunidad LGBT+ de Google acusa a YouTube de defender a usuarios que los insultan y atacan sistemáticamente. Incluso Apple fue señalada por presuntamente favorecer sus propias apps en su App Store.

Pero la cuestión del throttling de videos móviles es mucho más grave por su impacto en la guerra del streaming. Según Business 2 Community, el consumo de recursos audiovisuales sucede principalmente en smartphones y dispositivos similares. Además, cifras de Invodo citadas por Virtuets apuntan que 92 por ciento de los usuarios mobile tienden a compartir los contenidos que son de su gusto. Es decir, fomenta la recomendación peer-to-peer.

De por sí es grave que las telecoms obstruyan el acceso de sus usuarios móviles a videos en línea. Pero la estrategia tiene más sentido cuando se considera que gigantes como Verizon y AT&T tienen serias intenciones de internarse al mercado del streaming. Al controlar la red celular, podrían empeorar intencionalmente el servicio de sus rivales. Y así darse una ventaja competitiva, aunque de dudosa procedencia, frente al resto de la competencia.