Seniority: 5 conductas para llevarlo a cabo

En las organizaciones es común escuchar la famosa frase “requerimos personal más senior”, “tenemos personal muy junior”, “para la posición es necesario mayor seniority”.

Dichas frases pueden ser usadas tan comúnmente que corremos el riesgo de entender realmente que conductas están detrás para lograr esa transición de Junior a Senior, pero, ¿que entendemos por ser Senior?

Yo podría definirla como aquella persona que tiene amplia experiencia en el negocio cuyos movimientos y decisiones impactan a la organización de forma vertical, horizontal y trasversal, inspirando a las personas a construir una mejor versión de sí misma.

Por tanto, no podremos pasar por alto que tiene comportamientos observables y que por tanto tiene una conducta peculiar.

1. Es un facilitador y no un stopper

Debido a la acumulación de conocimientos tanto técnicos, científicos, filosóficos, empíricos e incluso de personas, para facilitar la viabilidad y factibilidad de los proyectos de la organización, por tanto tiene varias “horas de vuelo”, ayudando con ello a hacer que las cosas sucedan.

Reta, nutre y construye (más no destruye) los procesos y las metodologías.

2. Controla las emociones

La famosa frase “el que se enoja pierde” lleva un trasfondo muy cierto, ya que por el correcto manejo de las emociones impacta directamente en el proceso de la actividad intelectual alterando con ello la realidad del pensamiento y por tanto nuestra forma de sentir.

Pensemos por un momento que una emoción mal manejada altera la forma que decidimos (pensamiento deductivo), generalizamos erróneamente todo un evento (pensamiento inductivo), nos ciega a analizar, (pensamiento analítico), nos nubla para generar ideas, (pensamiento creativo), entre otras alteraciones, así que un correcto manejo de las emociones sin duda podrá facilitar el manejar situaciones difíciles.

Sumado a los conocimientos que posee, es común ver que tiene facilidad de palabra y dominio del escenario, siendo una persona “políticamente correcta”.

3. Respeta

Va más allá del protocolo social del saludo e higiene laboral, respetar conlleva el aceptar, apreciar y valorar las diferencias, por lo que considera las variables y los esfuerzos que las personas ejercen en el día a día, por tanto tiene impecabilidad en el ejercicio de los tiempos, por ejemplo en la puntualidad, entiéndase con ello que no solo es el llegar a la hora justa, sino entregar en el tiempo establecido aquello que se ha prometido.

4. Es responsable

Se adjudica como suyo cada uno de los proyectos para vivirlos con pasión desde la génesis (ideación) hasta las acciones para mejorarlo, por lo que podremos ver que es una persona de auto gestión que requiere baja o nula supervisión, digamos “sabe qué y cómo hacerlo”, por lo que se compromete de forma autentica con el equipo.

En situaciones de crisis o “fracasos” no busca culpables, debido a su resiliencia de responsabiliza de sus actos e incluso de los del equipo, hablando en primera persona.

5. Disfruta la excelencia

En su ADN no solo está cumplir al 100 por ciento cada una de las variables que conforma en el entregable, sino el maximizar el “cómo se va a entregar”, ve los pequeños detalles buscando por tanto superar la expectativa, así que entrega con calidez y calidad.

Sumado a las variables anteriores, podremos ver que es una persona proactiva (no espera que le digan que tiene que hacer), incluso curiosa, por lo que busca nuevas oportunidades o acciones de mejora.

Considero que la suma de las variables anteriores conlleva en percibir a la persona Senior tanto creíble cono confiable, siendo por tanto una persona de referencia para la organización y las personas Junior, inspirando con ello al resto de los equipos contagiando el entusiasmo debido al manejo de las emociones.